Los consumidores porteños aumentaron un 16,7% anual la demanda de alimentos en el último trimestre del 2017, pero redujeron fuertemente sus compras de otros productos.

Así lo indicó ayer el informe sobre Indicadores de Evolución de Ventas basados en información fiscal del cuarto trimestre de 2017, realizado por la Dirección General de Estadística y Censos del Gobierno porteño. Mientras que la venta de alimentos creció 16,7 por ciento en el cuarto trimestre de 2017, la comercialización de otros productos (de limpieza, higiene personal, indumentaria y bazar, entre otros) se redujo un 11,3 por ciento.

Estos datos oficiales confirman que los supermercados de la Capital Federal aún no pueden revertir la fuerte baja del consumo en la venta de productos que no sean alimentos, en línea con lo informado por otros sectores como el de los pequeños comercios representados. La contraposición de datos arroja que las ventas totales de los supermercados de la Capital Federal cerraron el 2017 con ventas que subieron sólo un 0,14 por ciento, lo cual da cuenta de un estancamiento de la demanda por parte de los ciudadanos porteños.