La pérdida de poder adquisitivo provocó un cambio en los hábitos de consumo y que se recurra a productos de segundas marcas. Atentos a esta tendencia, los supermercados empezaron a incrementar la elaboración de sus marcas para ganar clientes en ese mercado.

Una encuesta de D´Alessio/IROL para la consultora Claves detalló que 8 de cada 10 consumidores se pasaron a segundas marcas y las utilizan en entre el 20% y el 60% de sus categorías. El motivo responde a la reducción de la capacidad de compra en los hogares, que generó nuevas estrategias: cambiar de comercios, de marca o buscar promociones para hacer rendir el gasto en productos dela canasta básica.

Ante la retracción del consumo y al cambio de hábitos por parte de los consumidores, el sector supermercadista viene potenciando la expansión de la marca propia, buscando la innovación y el desarrollo de productos a menor costo. Algunas de las cadenas ya han desarrollado más de 400 productos básicos de su marca propia, ofreciendo un surtido amplio a menor costo.