La OPEP y sus aliados casi han logrado su objetivo de eliminar la sobreoferta de petróleo, aunque el aumento de los suministros de Estados Unidos y otros competidores podrían frustrar sus esfuerzos, dijo ayer la Agencia Internacional de Energía (AIE).

Las reservas de petróleo en los países desarrollados registraron la mayor caída en más de seis años en diciembre debido a los recortes en la oferta por parte de la OPEP y de Rusia. Un mayor consumo también está reduciendo el superávit y la agencia ha elevado el pronóstico de crecimiento de la demanda mundial para 2018 en alrededor de 100.000 barriles al día hasta los 1,4 millones.

No obstante, la estrategia de la OPEP podría resultar contraproducente ya que el aumento de precios a un máximo de tres años estimula la oferta de Estados Unidos. La producción estadounidense pronto superará a la del mayor productor del cartel, Arabia Saudita, y podría desbancar a Rusia para convertirse en líder mundial hacia finales de año, según la AIE.

"Con la reducción tan drástica del excedente, el éxito del acuerdo de producción podría estar cerca", dijo la agencia con sede en París, que asesora a la mayoría de las principales economías del mundo. Sin embargo, el "mensaje principal" sigue siendo que "la rápida expansión de la producción en países que no pertenecen a la OPEP, encabezada por Estados Unidos, probablemente crecerá más que la demanda".

La Organización de Países Exportadores de Petróleo y Rusia, en el pasado rivales de mercado acérrimos, forjaron una alianza a finales de 2016 para compensar el exceso de petróleo resultante del nacimiento de la industria del shale en Estados Unidos.