Las condiciones financieras de la economía argentina reflejaron en noviembre último un “muy tenue deterioro”, explicado por un “retroceso” en la situación del país, de acuerdo con un informe difundido hoy por el Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF).

Según el Indice de Condiciones Financieras (ICF) que elabora esa institución junto con la consultora Econviews, durante el mes pasado ese indicador se ubicó en 61.1 puntos, retrocediendo 1.5 puntos respecto a octubre, explicado por un deterioro de 4.3 puntos en las condiciones locales, mientras las externas tuvieron un avance de 2.8 puntos.

Las condiciones locales, que permanecen en zona de confort desde febrero de 2016, alcanzaron 24.5 puntos en noviembre, mostrando un retroceso mensual de 4.3 puntos, tras haber avanzado 2.3 en octubre -mes electoral-, puntualizó el reporte distribuido a la prensa.

Para el IAEF, el deterioro de noviembre “se explicó especialmente por un nueva caída en la liquidez bancaria de largo plazo, a partir del veloz crecimiento de los créditos privados, en un entorno donde los depósitos crecen mucho más despacio”.

“Hacia adelante, es posible que esta rápida caída en la liquidez comience a acelerar la hasta ahora muy tenue suba en la tasa Badlar, sobre todo relativa a la tasa de Lebacs. Si bien esto ayudaría a moderar la caída en la liquidez bancaria, al mismo tiempo le agregaría algo de estrés a las condiciones financieras, en tanto la tasa Badlar sería más elevada”, añadió.

Además, la entidad empresaria destacó que las condiciones financieras locales “se ubican en zona de confort y en los máximos de los últimos diez años gracias al estado actual de la liquidez de corto plazo, la muy buena performance que muestra el índice Merval, el riesgo país que se ubica muy por debajo de los últimos años, el nivel récord de depósitos privados en dólares en bancos, el históricamente bajo nivel de riesgo legislación y la inexistencia de una brecha cambiaria destacable”.

No obstante, aclaró que “las variables monetarias y nominales vinculadas a las todavía elevadas tasas de inflación impiden que las condiciones financieras locales sean aún mejores a las actuales, lo que denota cierto agotamiento en las posibles fuentes de mejoría en las condiciones locales de aquí en adelante hasta tanto la inflación no disminuya en forma significativa”.

El informe reveló también que las condiciones financieras muestran una mejora anual de 25 puntos, “mucho menos que a lo largo del año pasado”, cuando la comparación era todavía contra 2015 y el período de vigencia del “cepo cambiario”.

Por su parte, indicó que las condiciones locales muestran un deterioro de 13.2 puntos respecto a un año atrás, sobre todo por una caída en la liquidez de largo plazo y un menor dinamismo de los depósitos en dólares, retrocesos que no pudieron ser compensados por el fuerte aumento del Merval.

En tanto, las condiciones externas, que se encuentran en zona de confort desde diciembre de 2016, volvieron a mejorar y pudieron compensar al menos parcialmente esta caída mensual en las condiciones locales, subrayó el IAEF.