La industria siderúrgica latinoamericana cuestionó la política "predatoria" de China en el continente y pidió subir aranceles para evitar pérdidas de puestos de trabajo en el sector.

Así lo planteó el presidente de la Asociación Latinoamericana del Acero (Alacero), Máximo Vedoya, durante una conferencia desde San Pablo sobre el impacto de las importaciones asiáticas en la región.

El también CEO de Ternium ponderó la reacción de países como México o Brasil, o incluso Estados Unidos, para combatir los productos que, denuncian, están subsidiados por el Gobierno de Pekín.

" China es un problema debido a todos los subsidios que recibe su industria. Esto generó una pérdida del empleo y desarrollo industrial en otras partes del mundo donde la industria local no puede competir. El mundo ha buscado defenderse de la sobrecapacidad mundial provocada por China y países han impuesto medidas para mitigar los efectos de este comercio injusto. Pero América Latina esta retrasada en este proceso", comentó Vedoya.

Las cifras presentadas por Alacero muestran que durante 2018 las exportaciones chinas de comercio indirecto de acero hacia América Latina tuvieron un crecimiento de 17%, llegando a u$s47.468 millones. El volumen de acero en productos que ingresó desde el gigante asiático se incrementó 12% frente al año anterior, cerca de 6,8 millones de toneladas.

"Creo que deben aumentarse los aranceles mientras China se mantenga con esta actitud y quiera ganar mercado a base de subsidios", planteó Vedoya.