La ausencia del presidente Mauricio Macri y de la mayoría de los funcionarios invitados a la segunda jornada de la 23º Conferencia Industrial generó un fuerte malestar en la UIA porque analizaron que el vacío se produjo por las fuertes críticas que surgieron desde la entidad fabril a partir de la falta de flexibilidad del Gobierno a los reclamos por los efectos negativos que generará la modificación en aportes patronales y los impuestos internos que afectan a las economías regionales.

”O viene Peña o no recibimos a nadie”, fue la advertencia de la UIA por las ausencias

"No vamos a cambiar ningún punto", les confirmó el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, en una reunión privada que mantuvieron los jefes de la UIA en la tarde-noche del lunes. La decepción de la primera jornada se transformó en malestar cuando el ministro Jorge Triaca, el canciller Jorge Faurie, e incluso el secretario de Industria y hombre de la casa, Martín Etchegoyen, se sumaron al faltazo que Macri les había anunciado para el cierre del evento más trascendental de la industria nacional.

De hecho, el presidente de la UIA, Miguel Acevedo, convenció al jefe de Gabinete, Marcos Peña, de reemplazar a Macri. Según pudo saber BAE Negocios, la Casa Rosada ofrecía enviar a un funcionario de segunda línea para el cierre del cónclave. "O viene Peña, o no recibimos a nadie", fue la expresión que salió desde el Golden Center de Parque Norte, en donde casi un millar de empresarios analizaron los desafíos 4.0 pero con la mirada atenta en el corto plazo.

Hubo una fuerte demostración de poder del sector privado con la presencia del Grupo de los Seis, más el peso propio que tienen tres de los empresarios más poderosos del país sentados en la primera fila del acto de cierre: Paolo Rocca, del Grupo Techint; Luis Pagani de Arcor; y Marcos Galperín de MercadoLibre.

"Este auditorio es una clara muestra de cómo los empresarios de todos los tamaños estamos trabajando juntos. Las pequeñas empresas que exportan y se integran a escala global con grandes empresas nacionales o multinacionales son el resultado de esa tarea", enfatizó en el discurso de cierre Acevedo.

El jefe de los industriales reclamó la profundización de la política productiva a partir de encarar "las reformas tributaria y laboral con una perspectiva que tome las prioridades de la agenda regional que cada provincia conoce en profundidad". La frase respondió a los reclamos del sector por los cambios que en materia impositiva que puso en alerta a las economías regionales.

Etchegoyen se acercó a Parque Norte para el cierre del evento. Allí justificó la política antiinflacionaria de tasas altas dispuesta por el Banco Central a pesar de los perjuicios para el financiamiento de las fábricas. "Hay que arreglar los desequilibrios macro pero esperamos que confíen en la política monetaria para el largo plazo", enfatizó en un diálogo con periodistas.

El clima de incertidumbre fue el tema de agenda de los pasillos de la Conferencia Industrial. El CEO de la textil TN&Platex, Teddy Karagozián, calificó a la reforma tributaria como "correcta pero con un timing incorrecto". "Es muy buena en todos los sentido pero hay un error conceptual. La. Argentina tiene déficit por los impuestos. No parece haber un convencimiento importante porque lo que se quiere hacer en cinco años se debería hacer mucho más rápido", enfatizó.

En las cargas patronales radicó el punto de tensión: "Es muy bueno eliminarlos para los salarios debajo de $ 12.000, pero la industria está por encima. El sector agrario genera muchas divisas y poco empleo", se lamentó Karagozián.

Lo cierto es que los industriales ahora apuestan a un debate legislativo que les dé esperanzas. "Vimos a (Luciano) Laspina mucho más receptivos a nuestros problemas. Esperemos que el Gobierno haya guardado espacio para cambios que queden en manos del Congreso. Si no, habrá situaciones de dificultad", admitió a este diario uno de los líderes de la UIA.