Sin necesidad de vender en el corto plazo, el campo seguirá reteniendo sus granos al menos hasta octubre -cuando se realicen las elecciones presidenciales- y más aún si el dólar sigue en alza dado que el impuesto se licúa. El cambio se daría si hay un nuevo esquema en las retenciones.

A la fecha y sobre datos del Ministerio de Agroindustria, el productor ya comercializó 32,1 millones de toneladas de soja sobre un total de 56 millones de toneladas. Esto quiere decir que restan por vender alrededor de 24 millones de toneladas. A valores FOB representan ingresos por US$8.400 millones.

De lo comercializado a la fecha, 8,64 millones de toneladas están bajo la modalidad a fijare precio, es decir que el productor decide cuándo cobrar por su materia prima. Este dependerá de la necesidad a la hora de pagar alguna deuda y desde ya del tipo de cambio dado que si este sube se va licuando los $4 por dólar exportado. Hoy el derecho de exportación está en torno del 24%.

Para el presidente de Confederación de Asociaciones Rurales de la Tercera Zona (Cartez), Gabriel De Raedemaeker, "el productor se va a sentar sobre sus granos salvo que aparezca un escenario de aumento de retenciones, sacando esto el que no tenga necesidad de vender va a esperar".

"Con este escenario vamos derechos a un aumento de las retenciones y un desdoblamiento cambiario que no es ni mas ni menos que una retención implícita", afirmó el responsable de Cartez.

Desde la corredora de cereales Intagro, Andrés Gosende adelantó que "mañana (por hoy) el productor va a seguir sentado sobre sus granos y liquidando muy poco, es decir que lo anunciado no cambia nada en la ecuación del campo".

Un panorama de esto se puede observar en los contratos a futuro. Según Agroindustria a la fecha las ventas de la campaña 2019/2020 muestran que el campo ya comprometió entregas por casi 3 millones de toneladas versus los 1.5 millones del año pasado.

Para los operadores, los productores buscan asegurarse un precio ante los posibles cambios en la política económica.

El campo sabe con que tipo de retención sembrará su producción, pero no que porcentaje la levantará.

A la fecha el precio de la oleaginosa en el plano externo de la mano del conflicto entre Estados Unidos y China favoreció a la Argentina y Brasil dado que el gigante asiático vio en Sudamérica el lugar para reemplazar la soja que le negó el país presidido por Donald Trump.