Como consecuencia de la recesión económica, las concesionarias de vehículos comenzaron a despedir personal en agosto, mes en el que registrarán una caída de ventas de alrededor del 25% interanual, y en un marco en el que se verán obligadas a aumentar los precios entre 3% y 4% en septiembre, por los listados recibidos desde las automotrices.

Fuentes sectoriales indicaron a BAE Negocios: "agosto es el primer mes donde hemos recibido datos de despidos, por el momento en forma aislada. Pero la situación tenderá a agravarse y posiblemente se generalice hacia fin de año. No hay forma de trabajar con rentabilidad cero". Las pérdidas de empleo tienen al menos dos formas: en algunos casos, de estructuras administrativas que se reducen; y en otros, por la caída en la cantidad de vendedores de planes de ahorro, que están virtualmente parados.

Para colmo de males, aún a contramano de sus necesidades, las concesionarias deberán aumentar los precios en un promedio que va entre 3% y 4%, ya que las automotrices están enviando las remarcaciones derivadas de la devaluación. En cuanto a agosto, se espera que cierre en 65.000 los patentamientos, un 25% por debajo de agosto del 2017. El sector comercial no puede eludir las órdenes de las terminales de comprar vehículos, aunque en este momento están sobrestockeados por unidades como el VW Gol, y en su mayoría por los importados económicos de Brasil.

La gran devaluación, desde fines de abril, sumada a las elevadas tasas de interés crearon este escenario de crisis. "No hay lugar para la euforia sino para un enorme pedido al Gobierno de que dinamice el consumo porque esto va de mal en peor; ya que, como hemos venido diciendo, los concesionarios estamos comercializando vehículos con una fuerte presión impositiva y de objetivos de venta que hacen que la rentabilidad sea prácticamente nula", dijeron fuentes de las concesionarias.

"El mercado está sostenido por las carteras de planes de ahorro, que pasaron de 25 a 32% de las ventas totales", afirmaron en los salones de comercialización. El impacto más violento se observa en los boletos, que son las compras directas no financiadas, que cayeron alrededor del 50% interanual. "Las altas tasas de interés alejan a la gente. Los planes de ahorro evitan el derrumbe pero no vemos un horizonte; todo cambió drásticamente con la devaluación y ahora nos preguntamos hasta cuándo dura esta oscuridad", confiaron las fuentes.

En este contexto, el sector comercial espera un mercado de 800.000 patentamientos para este año, aunque no se descarta un número inferior. Este mes terminará con Volkswagen en el primer lugar; y peleando el segundo lugar, Renault y Chevrolet. "Aunque los autos en dólares están baratos, inciden los aumentos de precios. La clase media que seguía comprando modelos económicos ya no lo está haciendo por la incertidumbre del dólar y la pérdida del poder adquisitivo", señalaron.