Con el objetivo de ofrecer subsidios a la producción automotriz en Brasil, el Congreso del país vecino sancionó como ley el programa "Rota 2030", que incluye beneficios fiscales no sólo para la reducción de la contaminación sino para la investigación en general, lo cual encendió alarmas en automotrices y autopartistas.

Fuentes brasileñas confirmaron ayer a BAE Negocios que el Rota 2030 fue aprobado por ambas cámaras legislativas y ahora deberá ser reglamentado por el Ejecutivo. La principal preocupación local es que "las inversiones en investigación y desarrollo se van a desarrollar en Brasil y no acá. Tenemos que aprobar una ley idéntica".

El ministro de Producción, Dante Sica, sufrió dos derrotas consecutivas. Primero, la confirmación de que Brasil quiere libre comercio en 2019; y el Rota 2030, rechazado por Sica porque desbalanceará los mercados aún más.