La demorada respuesta a la carta enviada por el presidente Mauricio Macri a su par de Brasil, Michel Temer, finalmente se concretó. La semana pasada, el mandatario brasileño se comprometió, mediante otra misiva, a acelerar la discusión sobre las barreras no arancelarias, ya sea normas técnicas, sanitarias y fitosanitarias.

La reacción positiva de Temer fue adelantada ayer a BAE Negocios por fuentes gubernamentales, que fueron anoticiadas del arribo de la carta procedente del Planalto. Las consultas formuladas por Macri habían sido enviadas el 28 de septiembre, y el 4 de octubre último, el embajador argentino en Brasil, Carlos Magariños, la entregó ante las autoridades de ese país. Parte del texto de la misiva fue revelado por el diario paulista Folha de Sao Paulo. Y se evidencia, en ella, cierta preocupación de Macri sobre las demoras para implementar acuerdos de integración.

“La semana pasada, nos enteramos de que la carta de Temer finalmente llegó. El acepta que hubo demoras en el tratamiento del tema de las barreras no arancelarias y manifiesta su compromiso a trabajar muy fuerte en forma conjunta y ante el BID (Banco Interamericano de Desarrollo)”, relataron las fuentes.

En Buenos Aires, la bronca en el Ejecutivo tenía dos razones, una de mucha mayor peso que la otra. La primera, la desidia de Brasil en evidenciar acciones que promuevan la reducción de trabas al comercio exterior, las que son muy superiores cuantitativamente en Brasil que en la Argentina. La segunda, la precisa demora en la respuesta de Temer lo cual agravó el clima.

Macri reclamó a Temer que cumpla con la promesa que había hecho en febrero de levantar las medidas sanitarias que hoy traban el comercio bilateral. “En febrero pasado... firmamos una nota dirigida al Banco Interamericano de Desarrollo en la que solicitamos asistencia técnica para implementar el mecanismo binacional de regulaciones técnicas, sanitarias y fitosanitarias” señalaba el Presidente, según reprodujo Folha. Transcurrido “siete meses” desde aquel convenio firmado por ambos jefes de Estado, el gobierno argentino constató: “Todavía no tenemos una fecha definida para el comienzo de trabajos sustantivos”.

Las fuentes indicaron que “sobre un total de 79 regulaciones aduaneras y técnicas, hay 20 de ellas en las que no se llegó a un consenso. Y son las que más afectan a la Argentina”. Consultados por la agencia Télam, desde Cancillería quisieron bajar el tono al reclamo, diciendo que “la carta no fue una queja” y que tampoco tuvo ningún tono “hostil”. De todos modos, las mismas fuentes reconocieron que la carta “fue para que reafirmen a lo que se comprometieron el 7 de febrero cuando se acordó destrabar todas las medidas sanitarias para-arancelarias”.