El Banco Central responsabilizó a los aumentos de tarifas por el repunte de la inflación núcleo que, identificó, tienen efectos directos y de segunda ronda en la tendencia general de los precios y afirmó que se trata de algo "temporario": "el efecto directo de precios regulados, debe tomarse como un fenómeno temporario: una suba puntual de precios, más que un fenómeno de aumento en la tasa de inflación", publicó la entidad monetaria en una entrada en su blog Ideas de peso, firmada entre otros por el vicepresidente Lucas Llach. De acuerdo a los analistas, el margen del BCRA para relajar su política monetaria, a la luz de la aceleración del indicador núcleo, es cada vez menor.

Minutos después de la publicación del dato de inflación de diciembre, el Banco Central publicó en su blog un post con el título "¿Hay un impacto de los precios regulados en la inflación núcleo?". En ese post la entidad afirmó que "en los últimos comunicados de política monetaria se mencionó el efecto directo de los precios regulados en la inflación núcleo que podía ocurrir en el mes de diciembre debido al significativo incremento de precios regulados registrado durante ese mes". La autoridad monetaria, en ese contexto, reconoció dos maneras por las cuales los ajustes en precios regulados tienen efectos en la inflación núcleo. "Un efecto directo, que es el impacto del aumento de los precios regulados en los costos de producción de algunos bienes o servicios", mencionó en primer lugar, y "un efecto de segunda ronda que puede definirse como el efecto contagio al resto de los precios de la economía" a los que calificó como "más fáciles de controlar usando herramientas de política monetaria".

Luego, el BCRA reconoció que en diciembre "el aumento de precios regulados, muy superior a la inflación núcleo de noviembre, parece haber tenido un impacto sobre la inflación núcleo de diciembre (...) En la medida en que esa suba en la inflación núcleo está registrando el efecto directo de precios regulados, debe tomarse como un fenómeno temporario", aseguró el Central.

De acuerdo a los analistas consultados, el margen que tiene el BCRA para relajar la política monetaria, que ya era bajo, ahora es menor. Según Matías Carugati, economista jefe de Management&Fit, "los datos pasados ya lo decían, pero con la información de diciembre se confirma que, si nos guiamos por la nueva meta de inflación, el Banco Central no tiene demasiado margen para bajar las tasas. Las posibilidades son que mantenga el nivel de la tasas de referencia o que aplique otras bajas testimoniales", consideró. Por su parte Federico Furiase, de EcoGo, "todas las subas que habrá durante el primer semestre del año dejan poco margen para relajar el sesgo contractivo, pero al mismo tiempo tiene menos tiempo para subirla. No tiene espacio para subirla desde el lado del atraso cambiario ni tampoco para bajar por el lado de anclar las expectativas. Vamos a ver un BCRA en modo wait and see durante un tiempo".