El ministro de Economía, Nicolás Dujovne, abrió formalmente ayer las negociaciones en Washington con la directora del Fondo Monetario Internacional ( FMI), Christine Lagarde, para que el organismo adelante los desembolsos necesarios para que Gobierno pueda cerrar las cuentas de 2019 y tratar de recuperar así la confianza de un mercado que sigue bajándole el pulgar a la Argentina.

Luego del encuentro, en noche de Washington, en un breve conferencia con la prensa detalló que la reunión con Christine Lagarde, fue "muy buena", aunque evitó dar precisiones sobre los desembolsos pedidos por la Argentina. "Hemos hecho avances, el objetivo común es llegar a un acuerdo rápido. Fue muy buena la reunión", detalló Dujovne.

Sobre los desembolsos pedidos por la Argentina, Dujovne dijo: "No puedo dar tiempos, pretendemos que sea votado en la segunda mitad de septiembre" y agregó "No podemos dar cifras en plena discusión con el Fondo Monetaria Internacional", después de resaltar el "fenomenal apoyo" recibido por la Argentina.

Fuentes privadas estiman que durante la reunión el funcionario le habría pedido ayer el anticipo de alrededor de u$s11.000 millones, que son los que necesita para cumplir con la nueva meta de déficit cero anunciada para 2019 el lunes pasado. A cambio, el Gobierno se comprometió el lunes a ajustar aún más sus cuentas, asumiendo una meta de déficit fiscal cero para 2019.

Desde la cartera económica destacaron que el encuentro que mantuvo la comitiva argentina encabezada por Dujovne -integrada por Santiago Bausili, Rodrigo Pena, y Guido Sandleris, de Economía; y Gustavo Cañonero y Pablo Quirno, del Banco Central-, con la titular del FMI y el subdirector del organismo, David Lipton, se trata recién del "inicio de las conversaciones", que podrían extenderse por varios días.

Cañonero y Quirno llevaron su propio reclamo ante el Fondo, al que le solicitaron autorización para utilizar más reservas en su lucha contra la depreciación del peso, una de las cuestiones sobre la que el organismo internacional se mostraba más reticente.

La entidad que preside Luis Caputo, que el lunes a último momento decidió bajarse del viaje para seguir monitoreando de cerca la situación del dólar, busca aumentar su poder de fuego contra una corrida que ya se llevó u$s11.831 millones de los u$s15.000 que ingresaron a sus arcas como parte del primer desembolso del crédito stand by otorgado por el Fondo a la Argentina el 22 de junio pasado. "Fuimos con una propuesta de política monetaria y cambiaria. Nada que podamos comentar", detallaron desde fuentes del BCRA.

Caputo habló por teléfono el lunes con Lagarde para comunicarle su decisión de quedarse en Argentina para timonear la tormenta cambiaria y la funcionaria, según fuentes del BCRA, "la entendió perfectamente".

Mientras Cañonero y Quirno se preparaban en Washington para tratar de convencer al FMI de que les dé el visto bueno para poder reforzar sus intervenciones en el mercado, el dólar volvió a tocar los $40 en la plaza local (Ver aparte). "Fue un día muy malo para los mercados emergentes. Estamos confiados en que la Argentina marcha hacia una posición fiscal mucho mejor de la que tenía", dijo Dujovne al respecto.

Antes de la reunión con Lagarde, Dujovne mantuvo un encuentro con el subsecretario para Asuntos Internacionales del Tesoro de Estados Unidos, David Malpass, mientras que el propio presidente estadounidense, Donald Trump, habló con su par argentino, Mauricio Macri, para manifestarle un fuerte respaldo a las políticas económicas que viene llevando adelante el Gobierno, un guiño más que importante en medio de estas negociaciones teniendo en cuenta el peso que tiene el gigante del Norte en el directorio del FMI . (Ver página 14)

Por su parte, Lagarde aseguró a través de un comunicado que hubo "avances" y señaló que el "diálogo continuará ahora a nivel técnico". "Nos reunimos para iniciar conversaciones sobre cómo el fondo puede brindar un mejor apoyo a la Argentina frente a la renovada volatilidad financiera y un entorno económico desafiante", manifestó la francesa.

Y agregó: "Hemos hecho avances durante nuestra reunión y trabajaremos juntos para fortalecer aún más el programa de las autoridades argentinas respaldado por el FMI. Nuestro diálogo continuará ahora a nivel técnico".

Previo al encuentro, desde el FMI le bajaron la expectativa a la reunión, al indicar que esperan que las conversaciones se prolonguen "unos días" y que es "demasiado pronto" para dar detalles sobre un posible acuerdo.