La reacción que tengan los precios en la primera parte del año tras la depreciación de casi 10% del peso marcará el nivel de dureza monetaria de este año, coinciden los analistas. "La decisión de tomar una posición más gradual con el objetivo de reducir la inflación me parece sensata. Si se evita que la depreciación del peso que estamos viendo se traspase sustancialmente a los precios, la mejora de precios relativos para el sector transable ayudará un poco a descomprimir la situación externa", opinó Guzmán. Para Furiase "la postergación de las metas de inflación refleja una coordinación que permite desinflar más lento, con un tipo de cambio real más competitivo para más exportaciones, una tasa real no tan alta para las pymes que se financian en pesos en el mercado local, dejando en el cambio cierto espacio desde el lado de la demanda de dinero laya que haya un desarme gradual de Lebacs hacia bonos del Tesoro". EcoGo espera una inflación cercana al 19%, un aumento de tarifas de 49% y un tipo de cambio que variará por debajo de la inflación (15%).

El IET estimó en tanto que el ritmo de suba de precios de este año será cercano al 18%. "Es comprensible la corrección porque no les daban los números", dijo De Miguel.

Giacomini afirmó que "en un año con menos crecimiento que 2017 e inflacion parecida, lo esperable es que los salarios en el mejor de los casos solo empaten o pierdan marginalmente contra la inflación".