El secretario de Energía, Gustavo Lopetegui, les mandó ayer una carta a los titulares de Edenor y Edesur para pedirles que refuercen los canales de atención al cliente. Como si se tratara de una organización de defensa al consumidor y no una autoridad con la capacidad para controlar y sancionar, el funcionario apeló a la buena voluntad de las distribuidoras eléctricas, foco de las críticas de los últimos días ante los cortes masivos de luz que sufrieron los usuarios de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense.

Lopetegui hizo este pedido a través de sendas cartas que le envió a los presidentes de Edenor, Ricardo Torres, y de Edesur, Nicola Melchiotti. Allí, escritas con el mismo texto, Lopetegui explicó que decidió tomar contacto "a causa de los cortes de servicio que han ocurrido durante este último mes y que todavía afectan a muchos usuarios".

"Dado que una de las preocupaciones de los usuarios damnificados es hoy la incertidumbre por la duración del corte, les solicitamos que refuercen sus canales de atención al cliente para poder darles información más certera y a tiempo para que los usuarios puedan tener mayor previsibilidad", señala el texto.

El funcionario nacional destacó que desde el Gobierno "somos conscientes de que los picos históricos de demanda de energía eléctrica son un factor relevante a la hora de explicar estos últimos episodios".

En esa línea, sostuvo, "reconocemos también que 15 años de desinversión no se pueden corregir en tres y que, de a poco, comenzamos a ver mejores indicadores de calidad del servicio, producto de las inversiones comprometidas en la Revisión Tarifaria Integral (RTI)".

De todos modos, les señala a las empresas eléctricas, "estas consideraciones no los eximen, sin embargo, de las responsabilidades que Uds .asumieron como concesionarios del servicio y que el Ente Nacional Regulador de la Electricidad ( ENRE) hace cumplir, en el marco de la normativa vigente".

La carta del funcionario se conoce después de los cortes que afectaron esta semana a unos 100.000 usuarios de la ciudad de Buenos Aires y el conurbano (el área de cobertura de las dos empresas de electricidad), en medio de la ola de calor que alcanzó picos de 45 grados de sensación térmica.