Crece la popularidad en China de un fruto picante y espinoso del tamaño de una pelota de fútbol, y Malasia quiere una porción.

El valor de las importaciones chinas del fruto llamado durián ha trepado un promedio de 26 por ciento anual en los últimos 10 años, alcanzando a u$s1.100 millones en 2016, según datos de Naciones Unidas. Tailandia domina el mercado, pero los políticos de Malasia apuestan a que el país venda algo más que la pulpa congelada del fruto. Un festival de durián malasio realizado este mes en Nanning, en el sur de China, atrajo 165.000 asistentes que hicieron fila para degustar muestras frescas de la variedad premium Rey de Musang.

“Algunos dijeron que ahora en China hay dos cosas por las cuales la gente está dispuesta a hacer fila: el iPhone X y el durián de Malasia”, dijo el sábado Ahmad Shabery Cheek, ministro de Agricultura y Agroindustria. El funcionario hizo esas declaraciones en un festival de durián en Pahang, el estado más grande de Malasia Peninsular, que atrajo entusiastas del fruto procedentes hasta de la región central de China.

“El rey de los frutos”

En Malasia, donde se llama “rey de los frutos” al durián, las plantaciones registran un fuerte aumento de turistas chinos ansiosos por saborear un fruto que habitualmente está excluido de hoteles, aeropuertos y transporte público por su olor desagradable.

El durián a menudo genera amor u odio: los entusiastas describen la pulpa amarilla como una crema en la que cierto dejo a cebollines se combina con un sabor a azúcar y caramelo mezclados con crema batida. A otros su olor les resulta repulsivo, y se lo ha comparado con cebollas podridas, aguarrás y medias sucias.

Los 45.500 productores del fruto malasio están en la actualidad excluidos del mercado chino del fruto fresco entero y dependen de la exportación de pulpa debido a que esperan que el fruto madure y caiga al suelo en lugar de treparse al árbol para cosecharlo.

El riesgo de que el fruto entero pueda tener suciedad y pestes impide a China aceptar el producto de Malasia, pero las negociaciones con las autoridades chinas podrían derivar en la aprobación de las exportaciones del fruto entero en el transcurso de un año, dijo el ministro de Agricultura Shabery Cheek, en el Festival Internacional de Turismo Cultural de Durián. El ministerio trabaja con los agricultores para incorporar el uso de redes y cuerdas a los efectos de recoger el fruto de 1,8 kilos (4 libras) antes de que toque el suelo, añadió.