Empresarios de distintos sectores destacaron la importancia de “avanzar en el camino de las reestructuraciones” que anunció el Gobierno nacional y le dieron un fuerte respaldo a la reforma tributaria que presentó el Ministerio de Hacienda. Sin embargo, admitieron que se trata de una iniciativa dentro de lo “posible” y no la “ideal”, y reclamaron que se les dé celeridad a las iniciativas complementarias que serán enviadas al Congreso para “tener mejoras sustanciales”.

Industriales, comerciantes y constructores salieron al respaldo del paquete de medidas aunque existieron algunas caras largas en sectores puntuales, como la industria y el comercio. Por caso, el aumento en la presión tributaria para algunas bebidas y el tabaco podría complicar la producción, especialmente el alicaído sector de Alimentos, que en septiembre mostró un fuerte impacto negativo.

Pero más allá de algunos hitos, la UIA vio con buenos ojos la propuesta del Ejecutivo, aunque admitieron que necesitarán estudiarla para tener conceptos claros sobre su efecto en las fábricas. “Es muy productiva por el impacto de la baja en Ganancias, en la baja de impuestos internos y en el beneficio a la reinversión”, destacó el presidente de la UIA, Miguel Acevedo, en diálogo con BAE Negocios. La Cámara Argentina de Comercio dijo que “toda iniciativa de baja de la presión tributaria es bienvenida” aunque alertó que “la realidad necesita que esta presión baje lo más rápidamente posible y varios puntos”. Lejos de las críticas, los comerciantes admitieron que la solución a ese problema “no es posible especialmente en un contexto en donde el gasto público provoca un enorme déficit fiscal”

“Los anuncios son positivos en relación al camino iniciado pero acá se necesitan otras medidas, que entendemos que el Gobierno las va a tomar, como ampliar la base imponible, de esa manera significa la lucha contra la venta ilegal, contra el contrabando, contra el negro. Todo eso va a aportar a las arcas porque no es posible que un tercio de la población activa sea la que esté manteniendo un sistema tributario que, por cierto, es muy oneroso”, enfatizó el secretario de la CAC, Mario Grinman.

En esa misma línea se manifestó el presidente de la Cámara Argentina de la Construcción, Gustavo Weiss, quien definió a la iniciativa del ministro Nicolás Dujovné como la “reforma posible”. “Si pensamos a dónde tiene que ir Argentina, hace falta más. Pero creo que esto es un camino con cierto gradualismo, se hace lo que es económicamente posible para no desfinanciar al Estado. Es la reforma posible. Hay que perseverar en el tiempo y profundizarla. Estamos conformes con esto”, destacó a este diario.

Los líderes empresarios buscarán que la reforma anunciada por el Presidente, y que provocó un fuerte entusiasmo en el sector privado, deberá implementarse en el corto tiempo porque “sus efectos no serán inmediatos como para generar puestos de trabajo en abundancia al corto plazo”, pero consideraron que el blanqueo laboral y la flexibilización de convenios colectivos de trabajo dejarán despejadas algunas dudas para los inversionistas locales e internacionales.