En los últimos años las operaciones de M&A (fusiones y adquisiciones, por sus siglas en inglés) fueron repuntando en el país al punto tal que en 2017, con 31 operaciones y más de u$s2.900 millones, Argentina fue el segundo país con mayor crecimiento en la región, por detrás de Brasil. Especialistas creen que no sólo esta tendencia se irá consolidando en el tiempo sino que comienza a aparecer más empresas extranjeras.

"Las operaciones venían siendo lideradas en mayor parte por jugadores locales. Ahora se está viendo nuevos jugadores extranjeros", explicó Alejandro Dillón socio de Columbus Zuma, un nuevo banco de inversión, que nació con la integración de los operadores financieros Columbus Merchant Banking y Zuma Advisors, y que estará enfocado en operaciones de M&A, finanzas corporativas, administración de portafolios, asesoramiento financiero y research. Uno de los sectores que estuvo más activo en 2017 fue el sector energético, con el desarrollo de las energías renovables. "El crecimiento del mercado de capitales va de la mano con el crecimiento de operaciones M&A. Pasó en Chile, en Colombia y en Perú. Argentina sigue estando barata en la región", agregó Dillón

Justamente que Argentina esté más presente en el radar de los inversores es uno de lo motores que llevó al nacimiento de este nuevo banco de inversión. "Vemos potencial en los segmentos en los que nos enfocamos, con crecimiento en los próximos 3 o 5 años", destacó Raul Lynch, otro de los socios de esta boutique financiera, quien estima que cuando el mercado local pase de ser considerado Frontera a Emergente podrían ingresar cerca de u$s2.000 millones. Lynch asegura que las acciones argentinas tiene potencial y que la suba de tasas en EE.UU. no debería afectar demasiado, salvo que sea mayor a la esperada.

En la línea con el impacto de la suba de tasas en EE.UU., Jorge Eiras, otro de los socios de Columbus Zuma, destacó el timming del ministro de finanzas, Luis Caputo, para salir al mercado en enero a colocar u$s9.000 millones, antes de que comience la escalada en la tasa de los treasuries a 10 años.