El Gobierno avanza en el desprendimiento de propiedades que el Estado tiene en su patrimonio, y en lo que va de la gestión ya registró ventas por 643 millones de dólares, mientras que cerrará este año con una recaudación total superior a los 1.130 millones. Así se desprende del cronograma de ejecuciones publicado por la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE). El 70% del dinero recaudado en cada remate en promedio va a financiar a los organismos propietarios de cada uno de los inmuebles y el 30% restante va directamente al Tesoro nacional para gastos corrientes ejecutados por el Ministerio de Hacienda.