Las empresas YPF y Shell, las dos petroleras que dominan el 75% del segmento de comercialización de combustibles en el país, bajaron hoy los precios de las naftas súper y premium, en márgenes del 1,2 al 1,3 por ciento, como reacción a la reducción en los costos de los biocombustibles anunciada esta semana por el Gobierno nacional. El precio de los combustibles había aumentado en los surtidores el lunes 23 de octubre, a horas de realizadas las elecciones legislativas nacionales, con subas de entre el 9 y el 12 por ciento según los productos, incluido el gasoil y su variedad premium.

Las dos actualizaciones de precios -el de hoy el primero a la baja- se enmarcan en la liberación del mercado de combustibles que entró en vigencia el primero de octubre con la suspensión del acuerdo entre productoras y refinadoras petroleras que daba lugar a la transición hacia valores internacionales del sector hidrocarburífero.

Además de las dos principales marcas del mercado, desde Axión se informó esta tarde que desde la medianoche del sábado se seguirá una medida similar a la baja de precios, aunque se continuaba precisando en qué porcentaje. A la medianoche, YPF aplicó en las pizarras de las 1.500 estaciones de servicios que componen su red, la baja de precios de 1,5% por la cual la nafta Súper pasó de $ 21,71 a $ 21,38; y la premium o Infinia, se modificó desde $ 24,99 a $ 24,61.

La revisión de precios de la petrolera se realizó luego que el Gobierno diera a conocer ayer las nuevas condiciones para determinar la estructura de costos del bioetanol, el biocombustible proveniente del maíz y de la caña de azúcar. ‘El biocombustible es un costo que se traslada directo al consumidor, por lo tanto una modificación a la baja de su precio es un beneficio directo al consumidor”, se explicó también desde fuentes de la petrolera nacional.

Horas después, a partir de las 10, la petrolera Shell bajó sus precios en todas las estaciones de servicios de la marca, el 1,5% para la nafta Super y 1,28% para la nafta Premium. De esta manera los nuevos valores en los surtidores pasaron para la nafta súper de $ 21,97 a $ 21,64 por litro, que implicó una baja de 1,5%, y la premium o V-Power se modificó desde $ 25,73 a $ 25,40, con lo que aplicó una reducción de 1,28%. Fuentes de la compañía privada señalaron que “como en su momento dijo el presidente Teófilo Lacroze, en este nuevo mercado de combustibles la baja de costos beneficia al consumidor final y éste es un ejemplo de esa situación”.

Las mismas fuentes destacaron que “con las variables que se manejan a la hora de determinar precios como dólar, petróleo, biocombustibles e impuestos, si alguna de estas varía, se ve reflejado en un esquema de mercado libre”. La medida del Ministerio de Energía anunciada ayer mediante una resolución publicada en el Boletín Oficial significa una caída del precio del biocombustible de hasta un 30% para el derivado de la caña de azúcar y hasta un 22% para el de maíz.

En la actualidad, las compañías petroleras deben realizar un corte de biocombustibles del 12% en sus naftas, por lo cual la reducción del 30 por ciento decidida por el gobierno no impacta plenamente en el precio al consumidor sino proporcionalmente. Las empresas que actualmente dominan el mercado nacional de combustibles son las petroleras YPF, con una participación en torno al 55% del total, seguido por Shell con el 21%; Axion con 12%; Pampa (ex Petrobras) con 6%; Oil con un 4%, y el restante entre otras compañías menores.

La liberación del mercado de combustibles entró en vigencia el 1 de octubre con la suspensión del acuerdo entre productoras y refinadoras petroleras que daba marco a la transición hacia valores internacionales del sector hidrocarburífero, aunque no se registraron alzas de precios en las estaciones de servicio de todo sino hasta 22 días después. Si, en cambio habían decidido a comienzos de octubre un incremento de 10 por ciento para los clientes del canal mayorista, es decir industrias, sector agropecuario, transporte de cargas y pasajeros y revendedores mayoristas, las que abastecen a las denominadas estaciones de bandera blanca. Como parte del acuerdo el precio vigente durante los primeros diez meses del año, los combustibles registraron variaciones trimestrales en enero, abril y julio con un alza acumulada del 15 por ciento.