Tras el 20º aniversario del "Corralito" que marcó el inicio del estallido social de diciembre de 2001, el ex director del Banco Central Horacio Liendo consideró que la medida fue necesaria en ese momento porque el sistema bancario "estaba con baja liquidez y, en consecuencia, había que restablecerla".

El 2 de diciembre de 2001, el entonces ministro de Economía Domingo Cavallo dispuso que los ahorristas sólo podían retirar hasta $250 de sus cuentas de los bancos. Pocas semanas después, esa iniciativa provocó la crisis que le puso fin a la Convertibilidad, que también había diseñado Cavallo.

"El corralito solo ponía limitaciones al efectivo y no era un control de cambios. También limitaba las transferencias al exterior, salvo el comercio exterior o el normal movimiento de capitales. Es que el sistema bancario estaba con baja liquidez y, en consecuencia, había que restablecerla", afirmó Liendo, un abogado especializado en reestructuración de deuda.

En declaraciones a Radio Rivadavia, el ex funcionario comentó que "todo el movimiento (que impulsó la puesta en marcha del corralito) se había generado por una gran desconfianza alimentada por hechos institucionales", que derivaron en la renuncia del entonces presidente Fernando De la Rúa.

Liendo reseñó que, en aquel momento, "el país estaba en una situación financiera delicada, por una corrida muy importante. En el segundo semestre de 2001 salieron unos 16.000 millones de dólares de los bancos y las entidades estaban muy preocupadas por quedarse sin liquidez".

En ese sentido, el ex director del Banco Central durante el gobierno de Cambiemos bajo la presidencia de Guido Sandleris puntualizó que la Argentina "estaba además en una reestructuración de la deuda, que se realizaba en dos fases: una con los acreedores locales, sobre todo los bancos, que se terminó el 14 de diciembre de ese año; se postergaron los vencimientos por tres años y se bajaron las tasas de interés en un 30%".

Cavallo, impulsor del " Corralito" durante el gobierno de Fernando De La Rúa

"La otra fase fue con los bonistas internacionales. Cavallo seguía la evolución de los depósitos y me pidió que lo ayudara con la reestructuración de la deuda, que fue muy exitosa", destacó.

Por último, Liendo cuestionó el "desastre" que se hizo durante el Gobierno de Eduardo Duhalde, que le puso fin a la Convertibilidad.

Horacio Tomás Liendo es nieto del general homónimo ministro de Trabajo y del Interior en la última dictadura militar e hijo del director del BCRA por un breve período en 1991, antes de sumarse al gabinete del ministro de Economía, Domingo Cavallo, primero como asesor y luego como secretario de Coordinación Legal y Administrativa.

Durante su paso por el Gobierno de Mauricio Macri, Liendo reemplazó a Lucas Llach como cabeza de la Mesa de Innovación del Banco Central