El Gobierno terminó mayo sobrecumpliendo su meta de financiamiento vía emisión monetaria. De hecho, la proporción de endeudamiento o maquinita para cubrir su déficit primario terminó en torno a 55% para la asistencia del BCRA al Tesoro contra 45% de endeudamiento neto a través de las licitaciones que organiza la Secretaría de Finanzas. La meta era 60-40%, por lo que se observa un buen desempeño. Y, aunque todavía quedan meses desafiantes por delante, la perspectiva es positiva. La medida que busca dar la opción de pasar de Leliq a bonos del Tesoro podría ayudar un poco.

Hasta acá, la asistencia del BCRA al Tesoro implicó envíos por 240.000 millones de pesos. La semana pasada el Central informó la primera transferencia de utilidades del año por un total de 50.000 millones de pesos. Hasta acá los que venían marcando el ritmo de los envíos eran los adelantos transitorios. Por esa vía le llegaron al Gobierno otros 190.000 millones durante el primer cuatrimestre. 

En la otra vereda, el mercado de deuda pública en pesos, a través de las licitaciones de Finanzas, aportó una cifra cercana a 200.000 millones de pesos, tal la cifra comunicada por el el Gobierno luego de la última y exitosa licitación con la que cerró mayo. Algunas consultoras señalan que son alrededor de 209.000 millones. Así, la proporción entre envíos del BCRA y licitaciones está en torno a 55-45% y 53-47%. El número viene oscilando siempre en torno al 50-50%, a medida que pasan las semanas.

La próxima licitación será el miércoles 9 de junio. Se trata del último mes “fácil”, si es que se puede catalogar de esa manera a lo que ocurrió, por ejemplo, en mayo, con vencimientos que superaron los 320.000 millones de pesos. Se obtuvieron, aun así, 45.500 millones extra. En junio vencen 243.925 millones, según el último Informe de deuda en pesos del Sector Público Nacional, publicado por Finanzas. El problema será julio y agosto, con un total de 886.000 millones para ese bimestre.

Fuertes desafíos para la capacidad de Finanzas de lograr un buen rollover de todos esos vencimientos y además capturar pesos extra para el déficit primario, buscando moderar así los envíos del BCRA, con su potencial impacto sobre la brecha cambiaria. La medida que le da la opción a los bancos de pasarse de Leliq a bonos del Tesoro ayudará un poco en esa línea, aunque a la vez el desarme de pasivos remunerados es, en sí mismo, expansivo en términos monetarios.

La dinámica monetaria la determinará si el Gobierno aumenta el gasto

Para el economista de Ecolatina, Joaquín Waldman, la gran pregunta es si el Gobierno aprovechará para gastar más o no. Sostuvo: “Hasta acá, la proporción de financiamiento vía deuda o asistencia del BCRA es equilibrado, sobre todo en comparación con el año pasado. La nueva medida le permite ampliar las fuentes de financiamiento, aunque sean los mismos instrumentos: las Ledes, Lepases, Lecer, etc. Posiblemente en las próximas licitaciones obtenga más financiamiento neto que el que hubiese sido sin esta medida”.

Y agregó: “La pregunta relevante es si el Tesoro va a aprovechar esta fuente incrementada para pedir menos adelantos y utilidades. O si va a aprovechar para seguir pidiendo más adelantos y utilidades y tener más recursos y así gastar más. Yo creo que es para endeudarse más y emitir menos. No veo que sea con la intención de incrementar los gastos sino de financiar los gastos que ya tenia planificados”.

Coincidieron desde PxQ: “La incógnita sobre la estrategia del BCRA y el Tesoro es si se buscará reemplazar asistencia del BCRA con cambio de Leliq por títulos del Tesoro en la cartera de los bancos o si la asistencia monetaria proyectada para el año, por 1.200.000 millones se mantendrá y las entidades financieras irán a reforzar el financiamiento de mercado del Tesoro. En la primera alternativa el resultado sería nulo en términos de la base monetaria, mientras que la deuda del Tesoro con el sector privado se incrementaría. En la segunda alternativa, el efecto sobre la base monetaria sería expansivo”.

La parte que puede pasarse de Leliq a bonos oficiales es 750.000 millones de pesos. Según PxQ, la proporción de ese monto que efectivamente irá al Tesoro será escasa, ya que si bien los instrumentos de Finanzas ofrecen mejor tasa, son poco atractivos por sus mayores plazos, a lo que se suma la mala reputación que dejó el default en pesos que decretó el ex ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, en 2019.

Waldman destacó que habrá que sumar la transferencia de 4.400 millones de DEG del FMI, hasta hace poco inesperada, que de concretarse implicará en términos contables un ingreso del 1% del PBI, si se computa como transferencia. Se puede utilizar para gastos en dólares, como los pagos al FMI o cambiar por pesos para gastos en moneda local o incluso dejarlos en las reservas. En cualquier caso, para la contabilidad sería un ingreso no tributario.

Más notas de

Mariano Cuparo Ortiz

El Tesoro quiso estirar vencimientos y el mercado lo castigó

El Tesoro quiso estirar vencimientos y el mercado lo castigó

La recaudación tributaria cayó 4,1% real

La recaudación tributaria cayó 4,1% real

El primer semestre fue una lluvia de dólares ¿Y ahora?

El primer semestre fue una lluvia de dólares

Pese a que el consumo sigue flojo, la actividad creció en junio

Pese a que el consumo sigue flojo, la actividad creció en junio

Finanzas priorizó aliviar los vencimientos de corto plazo

Finanzas priorizó aliviar los vencimientos de corto plazo

Tras dos meses de racha, el BCRA tuvo que vender dólar oficial

En las últimas jornadas, el BCRA ya desaceleró bastante el ritmo de adquisición de dólar oficial

El consumo cayó en mayo y el Gobierno busca impulsarlo

El consumo cayó en mayo y el Gobierno busca impulsarlo

Los envíos al Tesoro ya son la principal fuente de emisión

Se aceleró el ritmo de impresión de billetes en julio

La inflación de los pobres volvió a pegar un salto en junio

La inflación de los pobres volvió a pegar un salto en junio

Sigue en baja: el PBI cayó 0,7% en lo que va del 2021

Sigue en baja: el PBI cayó 0,7% en lo que va del 2021