Abril terminó con superávit fiscal, aunque es cada vez más pequeño
El Gobierno logró el cuarto mes consecutivo de superávit, aunque los positivos son cada vez menores y el presidente Javier Milei ya admitió que junio será deficitario por los pagos a Cammesa y los pagos de aguinaldos
El Gobierno logró nuevamente superávit primario y financiero en abril: se consolidó el primer cuatrimestre de resultados positivos, aunque los números dejaron entrever que esos positivos son cada vez más chicos, en línea con las lecturas que atacan la insostenibilidad del ajuste. Para junio el presidente Javier Milei ya adelantó que habrá déficit por razones estacionales, principalmente el aguinaldo, más los pagos a Cammesa y de ahí que el Gobierno haya guardado $7,6 billones de la licitación del jueves para agrandar sus tenencias en el colchón de su cuenta en el BCRA. El ajuste del gasto siguió en abril, aunque moderó su ritmo y la baja fue de 23,7% real. Con todo, al resultado positivo lo explicó en buena forma el impuesto PAIS, cuya alícuota el Gobierno aumentó a inicios de la gestión.
De hecho, el impuesto PAIS recaudó $510.247 millones en abril, es decir $467.291 millones más que un año atrás. Y el superávit primario fue de $264.952 millones, solo un poco más de la mitad. El positivo financiero fue de $17.409 millones y llegó así al 0,2% del PBI. La meta de junio con el FMI sigue encaminándose al cumplimiento: el primario acumuló $4,1 billones en el primer cuatrimestre y para el semestre el Gobierno deberá mostrar un superávit de $1,9 billones. Hay margen.
Con todo, tal como afirmó Milei frente a empresarios en el Cicyp, la sobrereacción de ajuste fiscal en el primer bimestre le viene generando al Gobierno la posibilidad de aflojar la motosierra y la licuadora en la actualidad, con la caída de la actividad económica generando advertencias. Los superávit primario y financiero vienen siendo cada vez menores. Tomando solo al primario, fue de $2 billones en enero, de $1,2 billones en febrero, de $0,6 billones en marzo y de $0,2 billones en abril.
Se descuenta, además, como ya admitió Milei en declaraciones públicas, que en junio habrá déficit, por razones estacionales, explicadas principalmente por el pago de aguinaldos a los empleados públicos y jubilados, y por los pagos pendientes a Cammesa. La dinámica a simple vista parece darle la razón a aquellos analistas que sostienen que el ajuste fiscal basado en pagar menos jubilaciones, menos transferencias a las provincias, menos envíos a las universidades y un corte abrupto en la obra pública no es sostenible, con la actividad desplomándose. Para el Gobierno junio será solo un traspié que podrá permitirse por el colchón de superávit que generó en estos meses.
- Com.Ven.Var. %

