El impacto del dólar y la inflación en el segundo semestre
La economía finalizó mayo 0,5% por encima de los niveles que dejó diciembre de 2021. Los analistas y las empresas advierten por el impacto de las restricciones para acceder a dólar para importación en la actividad que se suma a la disparada de precios que afecta el consumo.
La actividad tuvo una leve mejora del 0,3% mensual en mayo, previo al inicio de la crisis financiera y los saltos cambiarios que comenzaron a partir de junio. Así, la economía operó en dicho mes 0,5% por encima de diciembre pasado. Los analistas esperan que el segundo trimestre termine en alza, pero anticipan una recesión a partir del segundo semestre por las restricciones de acceso a dólar para importación y el impacto de la aceleración inflacionaria en el consumo. El crecimiento del año estará en torno al 2,5%, por debajo del arrastre que dejó 2021 y las últimas proyecciones oficiales.
El director de Eco Go, Sebastián Menescaldi, estimó que el segundo trimestre terminará con una mejora del 0,5%, ya que el mayor impacto de la crisis comenzó a sentirse a finales de junio. "Para el segundo semestre esperamos una recesión por las restricciones para importar, la suba de la brecha cambiaria, la disparada de la inflación y la incertidumbre que genera la crisis cambiaria. El PBI tendrá un crecimiento del 2,5% en 2022", comentó el economista a BAE Negocios.
Por su parte, LCG coincidió en que habrá una desaceleración de la actividad para la segunda mitad del año "resultando en una suba anual promedio de entre 2% y 2,5% este año, ayudado principalmente por el arrastre estadístico del 3,2% que dejó el 2021". "Medido diciembre contra diciembre proyectamos una caída del 4% anual", agregaron
Las proyecciones de ambas consultoras se encuentran por debajo del 4% de crecimiento promedio para 2022 que plasmó Martín Guzmán en la última actualización del Presupuesto previo a su renuncia. Según los cálculos de ACM, con los niveles actuales, debería haber una variación nula, es decir del 0%, en el tercer y cuarto trimestre para alcanzar un 4,4% en el año.
En tanto, al igual que las consultoras, las empresas coinciden en que las restricciones en el acceso al financiamiento para insumos importados a finales de junio, las tensiones financieras, el salto de la brecha cambiaria y la disparada de la inflación atentan contra la actividad en el segundo semestre.
El presidente de la UIA de Buenos Aires, Martín Rappallini, aseguró que en su provincia hay casos de plantas que pararon la producción ante la imposibilidad de acceder a insumos básicos. "Las más afectadas por esta situación, como siempre, suelen ser las pymes que en muchos casos actualizan costos sólo para mantener al personal, si estas empresas paran la producción, les va a ser muy complejo volver a reactivarla", dijo a BAE Negocios el empresario.
"La suspensión en la producción se traduce en menos empleos y las industrias están intentando aminorar este efecto mediante la anticipación de las vacaciones confiando en que esta situación se va a resolver", comentó Rappallini. "Esta dificultad de acceso a dólares para la importación que enfrenta el sector genera una incertidumbre y distorsión en los precios. Muchos proveedores ya no aceptan un financiamiento a 180 días y es muy complejo pensar en cómo producir para hacer frente a los precios de reposición", concluyó el industrial
A su vez, la aceleración inflacionaria perjudica las perspectivas del consumo y la inversión. "Esperamos que en la segunda mitad del año el comercio comience a resentirse producto de una acumulación de la inflación que será mucho más sensible en el poder adquisitivo. A su vez, el actual clima político no acompaña y demora cualquier proyecto de inversión. De este modo, desde una base algo magra se empezará a erosionar el nivel de actividad", sostuvo LCG. Así también lo señaló la UIA en su último informe publicado este martes.
- Com.Ven.Var. %

