Esta semana el Gobierno avanzará en una de las estrategias antiinflacionarias: las reuniones sectoriales con los empresarios, justo una semana después de imputar a algunas de las alimenticias más importantes del país. Además, el Senado votará el Consenso Fiscal y la quita de Bienes Personales a inversiones en la construcción. El Indec publicará el número oficial de la caída del PBI durante 2020 y, más importante aun, el BCRA los dólares entrados y salidos en el mercado de cambios durante enero.

El Gobierno y las empresas se reúnen para discutir precios

 

Esta semana el Gobierno se reunirá, en primer lugar, con las empresas alimenticias, en la que será el encuentro más tenso de todos. También se sentará con el sector de la construcción y la electrónica.

En el caso de las alimenticias, será el primer cara a cara desde que la Secretaría de Comercio Interior imputara a Mastellone, Fargo, AGD, Danone, Molinos Cañuelas, Bunge, Molinos Río de la Plata, Unilever, P&G, Paladini y Potigian. 

Se trata de algunas de las empresas más relevantes del sector, con el que ahora deberá comenzar a pujar por el precio de los alimentos que, por cierto, son los que le están poniendo al máximo el pie en el acelerador de la inflación

Las reuniones de los tres sectores intentarán coordinar la dinámica de precios hacia dentro de las cadenas productivas, de manera tal que no aumenten tampoco los costos de las distintas empresas, en sintonía con el argumento empresario de que no son responsables de las remarcaciones.

Dólar: el mercado de cambios juega su primer partido del 2021

El jueves y el viernes, el Indec y el BCRA publicarán dos informes clave. Primero, el Indec mostrará los datos del Intercambio Comercial Argentino (ICA) de enero, que da cuenta de las declaraciones juradas de importadores y exportadores de bienes en Aduana. Es decir, la entrada y salida física de mercaderías. El viernes, el Indec completará con el informe de Evolución del MULC, que mostrará los dólares efectivamente ingresados y salidos, tanto en materia de bienes, como de servicios, intereses y pagos de capital de la deuda, fuga e inversión extranjera.

Ambos son fundamentales para entender la diámica cambiaria. El ICA, porque en el 2020, a priori, será el comercio de bienes el único encargado de traer dólares para financiar la salida que generará el resto de las ventanillas. Se espera que el año termine con un leve crecimiento de las reservas, de la mano de los alrededor de 13.000 millones de dólares que generará el comercio.

Si bien diciembre el ICA encendió alarmas porque dio el primer déficit de los últimos dos años, se espera que esa dinámica haya cambiado en enero, ya que se terminó el paro de aceiteros y portuarios que bloqueó muchos envíos al exterior. Envíos que incluso se habían pagado (razón por la cual, por el contrario, el MULC dio positivo en el balance de bienes). Se espera que las exportaciones hayan crecido. También lo habrán hecho las importaciones, aunque a un ritmo menor que el que venían mostrando de septiembre, cuando comenzaron a dispararse por el efecto de la brecha cambiaria.

¿Cuánto cayó el PBI durante el 2020? 

Otro dato clave que publicará el Indec esta semana es el de actividad económica de diciembre. Luego de siete meses de rebote ininterrumpido entre mayo y noviembre, la pregunta es si se habrá acentuado la desaceleración que venía mostrando el Estimador Mensual de Actividad Económica (Emae), lo que da cuenta de que el rebote poscuarentena se hace cada vez menos intenso.

Además, el informe permitirá redondear el número de la caída de la actividad durante el año más duro para la economía local (aunque el shock fue, sin dudas, global) desde la salida de la convertibilidad, en el 2002. Se estima que esa contracción fue de alrededor de 10%. Bastante menos que lo que se proyectó durante la mayor parte del confinamiento. E incluso, se proyecta, menor que la del mentado 2002, que llegó a ser de 10,9%. De todos modos, una brutal caída, que se suma a las de 2018 y 2019.

Un dato puede resultar sorpresivo: ese desplome, que corresponde al promedio del 2020 contra el del 2019, no se parece tanto al desempeño económico pandémico. De hecho, la caída de la economía, punta a punta, fue de 3,3%, un desempeño que deja Argentina a mitad de tabla del continente, con un mejor resultado que el vecino Chile y que las potencias Canadá y Estados Unidos, que aplicaron los dos paquetes fiscales más grandes del mundo.

El senado vota el Consenso Fiscal

El miércoles a las 15, el Senado discutirá y votará dos leyes relevantes para la actividad económica. Por un lado, el Consenso Fiscal, que fue firmado por 23 provincias y que les permitirá aumentar impuestos para recuperar recaudación. Y, por el otro, la quita de Bienes Personales a las inversiones destinadas a la construcción, sector clave para las proyecciones de reactivación oficiales, ya que es un fuerte generador de empleo y a la vez un escaso demandante de divisas.

El Consenso Fiscal viene a reemplazar aquel firmado en 2017, durante el Gobierno de Cambiemos, que comprometía a las provincias a ir bajando las alícuotas de Ingresos Brutos y otros impuestos. Las nuevas necesidades de mejorar las arcas públicas, golpeadas por el parate brusco en la actividad, para intentar contener la situación social generada (o empeorada y en grande) por la pandemia, llevaron a suspender ese cronograma. 

El proyecto de incentivo a la inversión en construcción, además, apunta a que aquellos que declaren activos, y los destinen a financiar obras privadas, recibirán la posibilidad de un blanqueo fiscal. Y pagarán un impuesto de 5% si lo declaran en los primeros 60 días posteriores a la promulgación de la ley.