El atractivo de China para los empresarios extranjeros hoy no está centrado en la producción a costos bajos, sino en abastecer con productos el vasto mercado interno chino. En ese contexto de oportunidades, la Cámara Argentino - China realizó un cambio importante, no solo de autoridades, ya que asumió Sergio Spadone el año pasado, sino de la idiosincrasia en el funcionamiento de la institución con el ímpetu de ser una Cámara mucho más profesional que brinde soluciones a sus asociados.

Silvia Karina Fiezzoni está a cargo de la Comisión de Comercio Exterior de la Cámara luego de haber vivido 8 años en China donde obtuvo los títulos de Maestría en Derecho Económico y de Doctorado en Derecho Internacional en Dalian Maritime University.

—¿Es factible un TLC Mercosur- China?

—China propuso dos veces, en los años 2012 y 2017, estudiar la viabilidad de un TLC con los países del Mercosur. Las mencionadas propuestas no fueron consideradas, salvo por Uruguay que el mes pasado acordó iniciar esta etapa previa a la negociación de un TLC. La crisis global provocada por la pandemia, obliga ahora más que nunca a que la Argentina aumente las exportaciones de sus productos, que suelen competir con productos similares importados por China de otros orígenes con arancel 0, lo cual muchas veces provoca que las materias primas y en especial los productos con valor agregado argentinos no sean competitivos. Más aun teniendo en cuenta que el año pasado China firmó el tratado para la conformación de la Asociación Económica Integral Regional (RCEP) que representa el TLC de mayor impacto comercial a nivel mundial (con los países del ASEAN, Japón, Corea del Sur, Australia y Nueva Zelanda), por lo que muchos de los productos de esos países pueden competir con los nuestros.

                                                      

                                                    El informe de la Cámara Argentno-China

—¿El libre comercio no favorece a China por sobre Argentina por una cuestión general de costos más bajos?

—No necesariamente, he investigado los TLC celebrados entre China y los tres países de América Latina (Chile, Perú y Costa Rica) en el marco de un proyecto de investigación que dirigí en la UADE, y pude observar que depende de cómo se negocia y el contenido que contempla TLC. Por ejemplo, a Perú le sirvió para posicionar productos de mayor valor agregado en el mercado chino. Hay que tener en cuenta que los TLC firmados por China tienen no sólo implicancias en la reducción de aranceles (que pueden ser en forma escalonada a 15 o 17 años y exceptuando los productos que el gobierno desee proteger), sino en la regulación de otro tipo de temáticas, como ser servicios, protección de inversiones, protección de derechos intelectuales, normativa de e-commerce y acuerdos fitosanitarios. Por lo que traspasa el mero aspecto aduanero/económico para mezclarse con temas de políticas de estado, que deberían ser analizadas y debatidas correctamente por todos los países miembros del Mercosur, ya que de negociarse individualmente implicaría diferencias entre los países miembros que perjudicaría el avance de la región. Para ello se podría evaluar la posibilidad de la firma de acuerdo marco por parte del Mercosur en conjunto y solamente se habilitaría nuevas instancias de negociación comercial bilateral con respecto puntualmente a los aranceles (como sucedió con el acuerdo ACE 60 que celebró Uruguay con México, y el del ACE 35 entre Brasil y Chile).
La presentación por parte de la Argentina ante el Mercosur de una propuesta de estudio de viabilidad de un TLC entre el Mercosur y China demostraría una reactivación importante del Mercosur y evitaría así un retroceso a un estadio de integración anterior. Lo expuesto no podría ser observado por Paraguay (único país que mantiene relaciones con Taiwan) ya que implica solamente un estudio serio de la conveniencia de celebrar este tipo de tratados con el país asiático. Si los países miembros del Mercosur por consenso optaran por firmar un TLC, le podrían otorgar un waiver a Paraguay para no ser incluido, si continuara manteniendo su postura como hasta ahora. No puedo asegurar que un TLC sea factible pero sí que es necesario ahora más que nunca, comenzar a evaluarlo dentro del seno del Mercosur.

Cepo cambiario y LNA

—¿Con relación a los obstáculos de la normativa nacional que perjudica las relaciones comerciales con China, me podrías mencionar algunos?

—Lamentablemente, además de los controles cambiarios que es un tema muy complejo por el cual no me voy a explayar en este momento, puedo mencionar que actualmente ciertos rubros de la actividad productiva local enfrentan limitaciones para el normal desarrollo de su actividad, al encontrar inconvenientes operativos por la tardanza en la aprobación de licencias de importación no automáticas (LNA) para importar insumos básicos y esenciales que no se producen en la Argentina o que no tienen un equivalente cualitativo y cuantitativo en la producción nacional. Es por ello que en el informe solicitamos que se excluyan de las licencias no automáticas ese tipo de productos y/o insumos.

Considero que las Cámaras Binacionales conjuntamente con la Cámara Argentina de Comercio y Servicio podrían colaborar entregando un listado de NCM con sus aperturas de los insumos y/o productos que no se producen en la Argentina.


 

—¿Cuál es la problemática que representan las investigaciones por dumping? 

—De acuerdo con el último informe de OMC, Argentina está entre los países que más aperturas de investigaciones de dumping e imposiciones de medidas aplica contra las importaciones de origen chino. A diferencia de lo que se cree, no es que China exporte con márgenes de dumping sino que: 1) ante los plazos reducidos para presentar los cuestionarios y documentación, y exigencias formales de legalización de los documentos, sumado a que 2) Argentina no es un mercado muy importante como para que los exportadores se presenten a defenderse en este tipo de investigaciones en donde deben ventilar todos sus costos y ganancias y precios. Todo ello, hace que los exportadores chinos no se presenten en las investigaciones y las autoridades argentinas se expidan con la información que tienen disponible, que suele ser la del productor nacional. Argentina con este cumulo de investigaciones, en vez de favorecer a la producción local perjudica a nuestras empresas, que se acostumbran a depender del Estado para evitar actualizarse y ser competitivas no solo para hacer frente a productos similares de otros países sino para poder exportar.

Sin perjuicio de que se pueden objetar algunas cuestiones procedimentales en las investigaciones, se resalta el hecho de que algunos expedientes que tramitan las revisiones de medidas han violado el plazo máximo de duración estipulados por la OMC, como es el ejemplo de la investigación de anteojos (Resolución 218/2019). Tampoco la Comisión de Comercio Exterior, en este caso y en otros, ha evaluado realmente el perjuicio de los consumidores argentinos que se ven imposibilitados de adquirir productos de mejor calidad y forzados a abonar mayores precios ante el mercado cautivo de tres o cuatro empresas nacionales que no pueden abastecer el mercado, y en este caso puntual ni siquiera la cantidad de anteojos que requieren los afiliados al PAMI, al precio que abona ese organismo en la investigación que cerró en el 2019. Actualmente hay una nueva revisión de anteojos, seguramente las exportaciones de China sean sancionados nuevamente. ¿Qué exportador chino va a presentarse en una investigación de dumping en un mercado al que no le ha podido vender por más de 15 años?.

También resulta llamativo que después 15 años la industria local de anteojos argentina no se haya podido fortalecer. Y quienes se perjudican no solo son los importadores, sino también a las ópticas, al PAMI y sobre todo a las personas que necesitamos anteojos. Este tipo de productos es de primera necesidad y eso lo deberían contemplar las autoridades al momento de aplicar una sanción ya que tienen la facultad de no aplicar las medidas invocando el art. 9 del Acuerdo relativo a la Aplicación del Artículo VI del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio de 1994, tal como se hizo durante la Presidencia de Néstor Kirchner en el caso de la investigación de dumping de glifosato, en protección al campo.