Bajo el programa estratégico de generar dólares a través de mayores exportaciones, el canciller Felipe Solá pondrá la lupa en los próximos meses en tres regiones bien diferenciadas: los países del Sudeste Asiático; el continente africano; y el denominado "mundo árabe", más allá de potenciar las relaciones en América Latina.

Mediante contactos que tendrán lugar de manera bilateral o desde el Mercosur -apuntaron fuentes del Palacio San Martín-, el Gobierno puso la mira en países altamente demandantes de alimentos, maquinaria industrial y agrícola, y equipamiento médico, como aquellos que están nucleados en la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean). Un mercado que resulta muy atractivo para el Gobierno es el de Indonesia, que compra enormes volúmenes de trigo. La Asean, creada en 1967, está integrada por Indonesia, Filipinas, Malasia, Singapur, Tailandia, Vietnam, Brunei Darussalam, Camboya, Laos y Myanmar. Este bloque, compuesto por economías emergentes, representa el 11% del PBI de Asia Pacífico, con un crecimiento promedio de 5,7% de 1990 a 2015.

En otro frente paralelo, el presidente Alberto Fernández colocó la mira en África. Dentro del continente más pobre del mundo, existen bloques como la Unión Aduanera de África Austral (SACU), que aglutina a Sudáfrica, Namibia, Botswana, Lesotho, y Suazilandia; la amplia y rica región del Magreb, donde sobresalen Marruecos y Túnez, con los cuales el Mercosur ha mantenido reuniones en los últimos años; y la aún desconocida Unión Económica y Monetaria de África Occidental (UEMOA), un mercado nada despreciable que compraría alimentos y materiales para la construcción de la Argentina.

La UEMOA está integrada por Senegal, Costa de Marfil, Guinea Bissau, Malí, Benín, Togo, Burkina Faso y Níger. Luis Duarte, exportador y especialista en temas africanos de la Asociación de Importadores y Exportadores (AIERA), expresó a BAE Negocios que existen más de 80 millones de personas que habitan en los países miembros de la unión, y "son altamente demandantes de alimentos".

Finalmente, el Gobierno buscará profundizar los lazos con las naciones de la península arábiga, como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Qatar o Yemen.