Aumentan luz, gas y naftas: el Gobierno dio marcha atrás en el congelamiento de mayo
El Gobierno decidió descongelar los incrementos en tarifas y combustibles que empezarán a regir a partir del 1º de junio. Buscan avanzar en un "período de transición" hasta implementar la CBE
El Gobierno dispuso descongelar la suba del impuesto a los combustibles a partir del sábado 1º de junio y también un incremento por decreto y en forma gradual durante 6 meses en los servicios de energía. Tanto para luz y el gas, como para las naftas en su componente impositivo, los aumentos se habían postergado en mayo a fin de evitar un golpe en el bolsillo de los usuarios, lo que ahora ocurrirá en forma gradual, aunque todavía no se publicó el detalle de la magnitud. En lo que respecta a las tarifas, la gestión avanzará en un "período de transición" hasta implementar la Canasta Básica Energética (CBE), que apunta a reducir los subsidios hasta el 30 de noviembre, con la posibilidad de ser prorrogado por otros seis meses.
Con las firmas del presidente Javier Milei y del ministro de Economía, Luis Caputo, se publicaron este martes dos decretos en el Boletín Oficial que habilitaron nuevos incrementos en naftas y gasoil y también en tarifas de luz y gas, lo que empezará a regir desde el próximo mes. En un contexto de desaceleración inflacionaria, con un IPC que se acercará algo más al 5% en mayo, el Gobierno había decidido prorrogar ambos incrementos previstos para este mes, con el fin de no presionar el índice. Sin embargo, el camino será otro hacia el segundo semestre.
La norma 465/2024 le puso fin al congelamiento de tarifas. La Secretaría de Energía tuvo que postergar la implementación de la CBE, mientras que dispuso de un "período de transición para corregir las falencias del régimen de segmentación e implementación" del decreto impulsado por la gestión anterior, que dividió a los usuarios en altos ingresos (N1), bajos ingresos (N2) e ingresos medios (N3).
Esta decisión de "pasar de un esquema de subsidios generalizados a otro focalizado" llegó en un contexto donde la ola polar y el adelanto del invierno incrementó el consumo en los hogares y la demanda de energía. De hecho, se declaró la "pre emergencia" energética y se interrumpió el servicio de gas a las industrias y algunas estaciones de GNC.
El decreto pretende "trasladar progresivamente a los usuarios los costos reales de la energía", desde el 1º de junio hasta el 30 de noviembre de 2024, con posibilidad de prórroga por un plazo máximo de seis meses más y por única vez. De todos modos, analistas señalaron que "todavía faltan los parámetros con los cuales van a ir sacando los subsidios gradualmente y no está ni el plazo ni el monto a subsidiar".
En el caso de los combustibles, la normativa 466/2024 dispuso actualizar el Impuesto sobre los Combustibles Líquidos (ICL) y el Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC) que conforma el precio de la nafta "con el fin de estimular el crecimiento de la economía garantizando un sendero fiscal sostenible".
Al componente impositivo se le sumará el plus vinculado al dólar oficial que se mueve con un crawling peg del 2% mensual, la variación del precio internacional del petróleo y al ajuste en el precio de los biocombustibles. Según el titular del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), Nadin Argañaraz, "si la suba del impuesto del 1 de junio se traslada plenamente al precio, la nafta súper podría aumentar 1,2% en CABA y un 1% en Córdoba. En julio, el impuesto debería subir un 115%, de trasladarse plenamente al precio, la nafta súper podría aumentar como máximo 18% en CABA y un 16% en Córdoba".
"Considerando el valor al día de hoy de un litro de nafta súper, esta actualización del tributo de junio, bajo el supuesto de traslado pleno, implicaría pasar de un valor de $1.005 a $1.016 en la ciudad de Córdoba, es decir, un incremento del 1%. En CABA pasaría de $870 a $881, aumentando un 1,2%", remarcó el titular del Iaraf.
- Com.Ven.Var. %

