Aún sin comprar reservas, buscan que lluevan los dólares del colchón

El dólar subió 9,1% en abril y frenó el carry trade. El BCRA no viene comprando divisas y eso frenó la baja del riesgo país, clave para el mediano plazo. Con un segundo semestre desafiante para las reservas, el Gobierno apunta a movilizar los dólares debajo del colchón con incentivos fiscales y facilidades para los pagos cotidianos en moneda dura

Abril cerró con una suba del dólar del 9,1% que, por un lado, gracias a que por ahora no generó demasiada inflación, permitió una leve mejora en la competitividad, clave para que el Gobierno puede revertir el resultado cambiario, que en la cuenta corriente viene golpeando a las reservas con un rojo persistente hace diez meses. Por otro lado, fue el primer mes sin un crawling peg del 2% o 1%, lo que interrumpió el carry trade y la entrada de divisas que venía permitiendo financiar ese rojo de cuenta corriente sostenido desde junio del 2024. El Gobierno se niega a comprar dólares hasta que el precio toque el piso de la banda y eso viene complicando la dinámica del riesgo país, lo que se podrá complejizar algo más en el segundo semestre. El plan oficial apunta a captar los dólares debajo del colchón, a priori con incentivos fiscales y facilidades para movilizar los pagos cotidianos con divisas.

La devaluación del peso coincidente con esa suba del 9,1% fue del 8,3% y esa mayor volatilidad potencial, que hoy se ve en una diferencia del 43,8% entre la banda inferior y la superior del nuevo esquema, le puso un freno al ingreso de dólares vía carry trade, que, por cierto, en la víspera al cambio de esquema ya había mermado por la posibilidad de que esto sucediera.

Ahora el ministro de Economía, Luis Caputo, adelantó que en las próximas dos semanas anunciará medidas para favorecer la circulación cotidiana de dólares, lo que a priori se podrá aplicar con incentivos fiscales para los pagos en moneda dura, junto con iniciativas como la de los QR para transacciones en divisas. Así el Gobierno buscará mantener en el circuito financiero los alrededor de USD300.000 M que se estima que están bajo el colchón. Apuntalar los depósitos en divisas implicaría alimentar las reservas.

Con el precio del dólar fluctuando en unas bandas dentro de las bandas, que por ahora permitió que el mayorista se moviera entre los $1.070 y los $1.200, el BCRA no se lanzó todavía a comprar divisas. En la última Expo EFI economistas como el presidente de Macroview, Rodolfo Santangelo; la directora de Eco Go, Marina Dal Poggeto; el economista de Orlando Ferreres y Asociados y ex asesor presidencial, Fausto Spotorno; y el economista jefe de Max Capital, Alejo Costa, pusieron énfasis en que el mercado está sopesando la importancia de que el Gobierno empiece a comprar reservas, lo que tendría potencialmente un cierto costo inflacionario ya que le pondría un piso más alto al dólar.

De no hacerlo, afirman, el mismo mercado seguirá poniéndole un piso al riesgo país, ya que para garantizar los pagos a partir del 2026 el Gobierno deberá haber mostrado que no gastó los dólares que le prestó el FMI. Por ahora no logra bajar de los 700 puntos, más allá del impulso inicial de las primeras jornadas posteriores a la salida del cepo. Durante la semana pasada los bonos salieron perdiendo pese al buen ritmo que mostró la deuda soberana de los países emergentes en general, tal como detalló Portfolio Personal Inversiones (PPI).  El riesgo país trepó un 5,1% entre el miércoles y el viernes y cerró en los 741 puntos.

Desde Ecolatina advirtieron: “Las dudas aparecen en el segundo semestre: la estacionalidad del agro ya no ayudaría, se reducirían los incentivos a liquidar (incluso si no vuelven a subir las retenciones), la demanda de importadores tendería a normalizarse y, lo más importante, reaparecería la incertidumbre política asociada a las elecciones legislativas. Ahora bien, dado que luce poco probable que el BCRA acumule la cantidad de USD necesarios con un dólar estable en el piso de la banda, en este punto se abren dos posibilidades hacia adelante: 1) El Gobierno cambia su estrategia en algún momento con el pasar de lo meses y comienza a comprar USD dentro de las bandas (debería comprar cerca de USD 4.000 M para junio); o 2) El Gobierno continúa priorizando la desinflación por sobre la acumulación de Reservas y prefiere apostar a que el dólar baje (o al menos se mantenga estable). En este último caso, las autoridades podrían buscar USD financieros para acumular Reservas por otra vía o renegociar con el Fondo para postergar la acumulación hacia los próximos trimestres”.

Esta nota habla de: