El Institute of International Finance (IIF), que nuclea a los principales bancos de inversión y comerciales del mundo, advirtió que la brecha cambiaria entre dólares paralelos y tipo de cambio oficial suele ser un predictor de la devaluación futura. En rigor, el IIF estudió los 27 episodios de cepo cambiario con emergencia de precios paralelos que surgieron desde 1960 a nivel global y concluyó que en el 62,9% de los casos la brecha cambiaria predijo la magnitud de la devaluación de la moneda. En el resto, las valuaciones de los paralelos "exageraron".

El informe detalló: “Una de las características de las crisis actuales en Argentina y Líbano es la combinación de control de capitales y regulación cambiaria. Nigeria es otro caso similar en la actualidad pero con una brecha algo más calma. Como las regulaciones generan un racionamiento de la cantidad de dólares que pueden comprarse en el mercado oficial, surgen tipos de cambio paralelos, que se suelen desviar del oficial. En ese contexto, lo crucial es  determinar cuánta información contiene el precio del paralelo acerca de la dirección futura del oficial. ¿Se trata de una señal débil por parte de un mercado distorsionado o predice hacia dónde irá un potencial dólar unificado?”

Y agregó: “Es difícil decir si en un régimen de normalización cambiaria, sin control de capitales, el oficial se va a depreciar tanto. Pero podemos evaluar qué ocurrió en el pasado. Desde 1960, identificamos 27 episodios en los que el dólar paralelo trepó y permaneció en forma persistente por encima del 20% del oficial. El episodio promedio dura 4 años y tiene una brecha de 91%. En casi dos tercios de los casos, lo que incluye al de Argentina 2011-2015, la moneda se depreció hasta cerrar la brecha. En otras palabras: el precio del paralelo fue un buen predictor. Pero eso sí: en los 10 casos restantes, no fue así”.

En la actualidad, la brecha cambiaria se redujo al 47%, con el minorista oficial en $73,47 y el Contado con Liquidación en $108,58. Y al 55% si se toma en cuenta al mayorista, ubicado en los $70. Las medidas oficiales para intentar quitarle presión a los paralelos surtieron efecto. A la par, las medidas buscaban quitarle presión también al oficial, ya que la expectativa de devaluación causada por la propia brecha venía generando una falta de oferta y un exceso de demanda en el MULC. Esa dinámica que no se condecía con la real, que marca una expectativa superavitaria de USD15.000 millones para la balanza comercial en 2020, según las consultoras privadas.

Así fue que, por un lado, la CNV le puso un plazo de permanencia a los fondos utilizados para hacer operaciones de dólar bursatil, lo que les agregó a los inversores una incertidumbre entre el precio de entrada y salida. Por otro, el BCRA endureció el cepo para empresas con dólares fugados: las obligó a realizar importaciones primero con esos dólares, es decir forzándolas a generar algo de oferta en el paralelo, en lugar de acceder al MULC, con el fin de también calmar esa demanda. También agrandó a 90 dias la restricción de acceso al MULC para aquellos que hubiesen comprado paralelos.

Asi, en el último mes el CCL acumuló una caída de 4,3%. En paralelo, el oficial minorista tuvo una suba de 3,5% y el mayorista una de 2,2% (crawling peg), pero con un BCRA que pasó de ser vendedor de divisas en mayo a comprador en junio. Con todo, la brecha es del 47%. Y si se toma al precio del blue, que permanece en $127, la diferencia es de 80%, en ambos casos respecto al mayorista.

Ahí la advertencia del IIF. Observando la historia reciente se ve que en el 62,9% de los casos, la devaluación cerró las brechas de un salto.

El informe sostuvo: “¿Deberíamos concluir que los paralelos son siempre señales acertadas? La historia nos muestra una realidad con algunos matices. En los 10 casos en los que el oficial no saltó hasta cerrar la brecha nos indica que esos dólares paralelos estaban demasiado apreciados y que no fueron buenos predictores de que ocurriría cuando se unificaran”.

La pandemia generó una fuerte emisión monetaria para abastecer de fondos al Tesoro. El financiamiento del plan anticrisis, que busca inyectar dinero a los bolsillos y cuentas transaccionales de los hogares, se convirtió en la prioridad. A la par, el BCRA comenzó a aspirar el sobrante por la vía bancaria, con un nuevo crecimiento importante del stock de Leliq.

Así, si bien la base monetaria cayó desde que arrancó la cuarentena, el m2, que suma a los billetes en los bolsillos y las cuentas bancarias más líquidas, muestra un crecimiento extraordinario. Esos pesos están relativamente quietos. La pregunta es qué ocurrirá cuando las restricciones de la cuarentena permitan que empiecen a moverse. Y qué pasaría si el cepo aflojara. Desde el Gobierno confían en que la reciente suba de la tasa de los plazos fijos, a 2,5% mensual, con una inflación que viene por debajo de 2%, es una señal clara para que esos pesos se queden en activos en moneda local. 

Más notas de

Mariano Cuparo Ortiz

El impacto de "la cuarentena más larga del mundo"

El impacto de "la cuarentena más larga del mundo"

El consumo frenó su recuperación en agosto

El consumo frenó su recuperación en agosto

Desde 2018, casi 7 millones de personas cayeron en la pobreza

Desde 2018, casi 7 millones de personas cayeron en la pobreza

Una familia necesitó $45.478 para no caer en la pobreza

En paralelo a la canasta básica, la inflación de aceleró en agosto, informó el Indec

Pese al salto del dólar blue, no habrá disparada de la inflación

Pese al salto del dólar blue, no habrá disparada de la inflación

El mercado espera que las medidas presionen sobre el dólar blue, bonos y acciones

El mercado espera presión sobre el blue, bonos y acciones

En septiembre, la inflación está desacelerando

En septiembre, la inflación está desacelerando

El empleo industrial mejoró por primera vez en 30 meses

El empleo industrial mejoró por primera vez en 30 meses

Aunque incluyó IFE, el rojo fiscal se moderó en agosto

Aunque incluyó IFE, el rojo fiscal se moderó en agosto

El Indec ya reconoció que se aceleró la inflación

El Indec ya reconoció que se aceleró la inflación