El Gobierno extendió la vigencia de la Ley de Biocombustibles, a la espera de que el Senado apruebe el proyecto modificatorio del marco regulatorio que ya cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados del miércoles pasado.

La vigencia del Régimen de Promoción para la Producción y Uso Sustentables de Biocombustibles establecido por la Ley 26.093 se prorrogó hasta el 27 de agosto próximo o hasta que entre en vigencia un nuevo Marco Regulatorio de Biocombustibles, lo que ocurra primero, se estableció por medio del decreto 456/2021 publicado hoy en el Boletín Oficial.

De esta forma, se alargó por segunda vez el plazo del régimen promulgado en 2006 con vigencia por 15 años. Si bien su fecha de vencimiento original era el 12 de mayo pasado, se prorrogó en primera instancia hasta ayer 12 de julio.

Esta nueva prórroga responde a que la modificación del régimen regulatorio para obtener una nueva Ley de Biocombustibles aún se debate en el Senado y se podría tratar en el recinto esta semana.

La iniciativa para una nueva ley de producción de biocombustibles propone un corte del 5% para el gasoil y el biodiésel, y del 12% entre naftas y bioetanol. También establece que en el caso del combustible elaborado a base de caña de azúcar, los volúmenes deberán ser del 6% de la mezcla mínima obligatoria, y el mismo porcentaje para el bioetanol a base de maíz.

“Con el fin de asegurar un adecuado análisis y debate parlamentario del citado proyecto, sin afectar las distintas etapas que integran la cadena de valor del régimen en cuestión, se dispuso extender la vigencia del Régimen de Promoción”, explicó el decreto.

Nueva Ley de Biocombustibles

En noviembre pasado, el Senado sancionó un proyecto que prorrogaba por cuatro años la norma anterior, que fue girado a Diputados, donde no avanzó y en su lugar se presentó el nuevo régimen que obtuvo sanción la semana pasada.

La iniciativa establece que la nafta que se venda en el país deberá cumplir con un mínimo obligatorio de 12% de bioetanol, y el gasoil tendrá al menos 5% de biodiésel. El biodiésel y el bioetanol no estarán gravados por el Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL). En caso de aprobarse, la ley tendrá vigencia hasta el 31 de diciembre de 2030 y el Poder Ejecutivo nacional podrá extenderla por 5 años más, por única vez. La autoridad de aplicación será la Secretaría de Energía.

Desde Juntos por el Cambio aseguran que el proyecto reduce el porcentaje de mezclas obligatorias entre combustibles minerales y biocombustibles del 10% al 5% en el caso del biodiésel. Por el contrario, en el oficialismo sostienen que la ley que está en vigencia actualmente fija el porcentaje de corte en el 5% y no en el 10% como asegura la oposición.

En el Congreso también hay una fuerte tensión por la Ley de Etiquetado Frontal, que a su vez despertó las quejas del sector alimenticio. Sin embargo, la Ley de Biocombustibles beneficiará a la industria azucarera, lo que de alguna manera compensaría cualquier perjuicio que provoque para ese sector el proyecto que obliga a los alimentos y bebidas sin alcohol a incluir advertencias al frente de sus etiquetas sobre los excesos de azúcares, sodio y grasas saturadas y totales a fin de promover la alimentación saludable.