Tras varias semanas de inestabilidad cambiaria, fuertes subas de las cotizaciones alternativas y medidas del Gobierno para contener la crisis, el presidente, Alberto Fernández, envió señales al mercado antes de la apertura y advirtió que la brecha entre el Contado con Liquidación (CCL) y el dólar oficial “se genera también porque hay operadores que mueven el CCL".

Consideró, en esta línea, que "lo que ocurre es que le meten en la cabeza a la gente que inexorablemente vamos a devaluar y la gente se protege con el dólar". Así, buscó llevar calma sobre la disponibilidad de reservas líquidas en el Banco Central y asegurar la libre disponibilidad de los ahorros en moneda extranjera al asegurar que el país "tiene reservas y superávit fiscal".

Fernández además analizó que "el dólar blue es un mercado negro, donde la informalidad es la regla y se nutre básicamente aunque no únicamente de los dólares que dejan los extranjeros. Es un mercado donde el dólar se encarece, porque está claro que no hay turistas".

Ante los rumores periodísticos de que el mandatario le había puesto una fecha límite al ministro de Economía, Martín Guzman, para tratar de encarrilar la situación cambiaria, el Presidente respondió que "es un ministro excepcional con una integridad moral muy grande, y una capacidad que no tiene ninguno de sus críticos".

“Es el ministro de economía y tiene que tomar el control de la situación, porque es quien debe controlar fiscalmente lo que sucede en la pandemia" sostuvo Fernández, que aseguró que no le impuso ninguna fecha: “Que es un ministro a plazo lo escribe Clarín; eso pregúntenselo a Marcelo Bonelli".