El control de cambios no será un impedimento para que el Gobierno retome el impulso del sector de la construcción en la salida de la cuarentena, pero sí puede serlo una volatilidad elevada en la brecha cambiaria, advirtió un informe de Analytica dado a conocer este lunes.

"Entre 2011 y 2015, incluso con un comportamiento mixto de los salarios (crecieron medidos en dólares, pero cayeron en términos del valor del metro cuadrado construido), la obra privada aumentó 30% respecto del promedio de la economía a pesar del control de cambios, con niveles de brecha en torno del 40%", puntualizó el reporte.

"Si a la salida del aislamiento se suma la estabilización de la brecha cambiaria en torno del dólar solidario (30%-40%), con un impulso de políticas como el Procrear, se podría alcanzar un muy buen desempeño de sector. Éste es otro de los motivos por los cuales hay que evitar el default", evaluaron desde la firma que dirigen los economistas Ricardo Delgado y Rodrigo Álvarez.

Los autores consideraron que "por su elevado efecto multiplicador, el Gobierno debería impulsar la construcción si quiere poner en marcha la economía luego del Covid 19". "Para ello es necesario estabilizar la brecha en un contexto de control de cambios. La clave de esta estabilidad está ante todo en un arreglo exitoso de la deuda y no necesariamente en suspender el control de cambios", recomendaron. Y concluyeron: "El cepo llegó para quedarse, y esto no necesariamente es una mala noticia para la construcción".