El Gobierno recibió durante la última semana tres contraofertas de reestructuración de deuda por parte de los tres principales grupos de bonistas.

Ayer por la noche, el presidente Alberto Fernández evaluó estas propuestas en Olivos junto al ministro de Economía Martín Guzmán y otros miembros clave del gabinete, mientras corre el tiempo de descuento para el viernes, el último plazo que tiene la Argentina antes de entrar en default.

Se espera que en las próximas horas el Palacio de Hacienda de a conocer una mejora en la oferta inicial para poder llegar a un entendimiento con los grandes fondos de inversión, que se encuentran nucleados en tres grupos separados.

Uno de ellos es el Bondholders Group, entre los que se encuentran Greylock de Hans Humes, Gramercy y Fintech. Tienen en sus manos títulos emitidos en el canje de 2005 pero también los que colocó el gobierno de Mauricio Macri a partir de 2016. También es conocido como el Comité de Acreedores de la Argentina.

Luego, está el Ad Hoc Bondholders Group que integran Ashmore, Fidelity, T. Rowe Price y Blackrock, con el 25% de los papeles colocados en los mercados durante el macrismo y el 15% de los de Lavagna.

Por su parte, los fondos Monarch, BHK Capital, VR Capital Group, entre otros, conforman el grupo Ad Hoc de Bonistas del Canje, y concentran las tenencias de los bonos emitidos en la reestructuración de 2005. Están siendo asesorados por Dennis Hranitzky, ex abogado de Paul Singer, dueño del fondo buitre Elliott Management que ganó el juicio en Nueva York contra la Argentina.