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Caputo les prometió un dólar competitivo a los industriales

El gobierno prometió que no dejará que el dólar para las exportaciones se atrase. En lo referido a la deuda comercial, la UIA mostró cautela con el nuevo bono lanzado por el gobierno y pidió medidas complementarias 

El ministro de Economía, Luis Caputo, almorzó con la Junta Directiva de la UIA para explicar las medidas recientes y le prometió mantener un tipo de cambio competitivo para las exportaciones, lo que a priori viene siendo puesto en duda por analistas por la profundización de la inflación y el crawling peg en torno al 2% mensual. Por su parte, desde la cámara empresaria expresaron su preocupación por el cese de envíos por parte de proveedores extranjeros, producto de la abultada deuda comercial. Destacan que el mensaje oficial fue que, más allá de la aplicación del Bopreal, no hay divisas para la importación. Según estimaciones privadas, la deuda comercial impaga fue USD3.000 millones sólo en octubre, récord mensual. En lo que va de 2023 asciende a USD15.600 millones.

La reunión entre Caputo y la cúpula de la UIA ocurrió a las 13:15 en la sede porteña de la cámara industrial y se prolongó hasta las 14.30, momento en que el ministro de Economía se retiró. De todas maneras, los dos asistentes que llegaron con él, el secretario de Comercio, Pablo Lavinge; y el empresario Juan Pazo, todavía sin puesto definido, continuaron el diálogo con la Junta Directiva durante poco más de 20 minutos. 

Caputo les prometió un dólar competitivo a los industriales
El encuentro fue el primer acercamiento oficial entre el ministro y la cámara empresaria

Según explicó luego el titular de la UIA, Daniel Funes de Rioja, el ministro de Economía les prometió "un tipo de cambio competitivo e incluso que corregirán determinadas asimetrías por la vía de ese tipo de cambio competitivo"; y que no van a permitir que "el objetivo inexorable del reacomodamiento de los precios relativos de lugar a un atraso cambiario". Luego del salto del 118,3% sobre el dólar mayorista, que lo llevó hasta los $800, el Palacio de Hacienda aclaró que sostendrá un crawling peg del 2%, decisión que hasta lunes llevó a la divisa a cotizar en $802,60. 

Sobre este punto, desde LCG afirmaron que la decisión del Ministerio de Economía de mantener el ritmo de microdevaluaciones en ese ritmo busca "incentivar las liquidaciones de exportaciones en meses en los cuales la estacionalidad de las mismas no juega a favor". Sin embargo, "en el contexto de inflación en piso del 20% mensual, no parece haber tanto margen para extenderlo mucho en el tiempo".

Un diagnóstico similar realizó Eco Go, que consideró poco probable sostener ese ritmo para los primeros dos meses de 2024. "Para que el primer día de marzo el tipo de cambio real presente el mismo nivel que el del 12 de diciembre (previo a la devaluación), la inflación de enero y febrero debería ser del 40% mensual respectivamente; si se desea regresar al tipo de cambio real del 14 de agosto del 2023 (nivel de competitividad del FMI) la inflación debería ser del 20% mensual. Todo un desafío, teniendo en cuenta que ya se inicia diciembre con una expectativa de suba de precios de ¿25%? y que en enero quedará un arrastre elevado", argumentó la consultora. 

La deuda importadora y la respuesta del gobierno

Más adelante, Funes de Rioja explicó que la Junta Directiva le hizo llegar su preocupación a Caputo por la deuda comercial importadora, ya que desde la cámara empresaria comenzaron a recibir avisos de proveedores en el extranjero sobre el inminente cese de envíos, consecuencia de la abultada deuda del sector privado. Según estimaciones de Ieral, la deuda comercial por importaciones impagas creció casi USD15.600 millones en lo que va del año, incluyendo los USD3.000 millones que se estiman para octubre, récord para un solo mes. Desde la UIA afirman que el 50% de ese monto lo conforman préstamos realizados a las casas matrices.

Con el objetivo de solucionar ese problema, el BCRA lanzó el bono Bopreal, a suscribir en pesos y pagadero en dólares a 2027. Sin embargo, los industriales se mostraron cautelosos con la decisión del Poder Ejecutivo, y actualmente se encuentran analizando "el valor de bono y su habilidad de uso". En ese sentido, plantearon que quizás sea necesario que el Ejecutivo agregue incentivos adicionales, como las exportaciones incrementales, y plantearon sus preocupaciones por el impacto contra las exportaciones que puede generar el aumento del impuesto PAIS.

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