La política del nuevo gobierno en materia de comercio exterior se sitúa es un "punto intermedio" entre lo que puede considerarse un cierre absoluto y un esquema de apertura irrestricta, según un informe elaborado por la consultura Ecolatina. "Al menos, en su diseño inicial, la nueva política comercial se sitúa en un punto intermedio entre las estrategias pendulares de cerrazón absoluta y apertura total de los esquemas recientes", sostuvo la consultora, tras lo cual advirtió que "en un marco de pérdida de competitividad por un dólar que se atrasa y una presión impositiva que aumenta, las exportaciones mostrarán un dinamismo acotado".

"La posibilidad de ahorrar divisas a través de un freno a las importaciones para honrar los pagos de deuda si los mercados de crédito siguen cerrados estará latente, y volver a un sistema de restricciones generalizado tendría un importante costo en materia de actividad y productividad", agregaron. La gestión de política comercial externa es -a criterio de Ecolatina- una de las principales áreas donde "se observan modificaciones" respecto al anterior gobierno.