La Administración Nacional de la Seguridad Social ( Anses) dará este martes el puntapié inicial al Programa de Reconocimiento de Aportes por Tareas de Cuidado, que implicará un desembolso de 3.400 millones de pesos mensuales para alcanzar a más de 155.000 personas. Según un informe del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad de Avellaneda (Undav), esta medida "marca un hito en la Seguridad Social y coloca a la Argentina en la vanguardia en materia de derechos previsionales con perspectiva de género con respecto a los demás países de la región", ya que, mientras el 40% de los hombres de 64 años alcanza los 30 años de aportes, solo el 10% de las mujeres de 60 años lo logra.

La Undav remarcó que, mientras 9 de cada 10 mujeres participan en Tareas Domésticas y de Cuidado No Remunerado, solo 6 de cada 10 varones lo hacen, por lo que este reconocimiento de aportes constituye "un primer paso para reconocer el valor" de estas tareas. Cuando hay un menor de 6 años en el hogar aumenta la participación de ambos sexos, pero la mujer tiene más tareas que le hombre. En cambio, si hay dos menores de 6 años la participación de la mujer permanece en un 95%, mientras que la del hombre desciende del 64% al 59%. 

Por otra parte, el informe detalló que las mujeres se ven excluidas del acceso pleno al mercado de trabajo, además de que de cada 100 pesos que gana un varón, la mujer gana 78 pesos por el mismo puesto. Así, "con los fines de tener mayores ingresos, el varón buscará acceder al trabajo remunerado y la mujer quedará a cargo de las tareas de cuidados no remuneradas".

Ante esto, los aportes previsionales de las mujeres se ven severamente perjudicados por circunstancias que les escapan, como la exclusión en el mercado laboral, la mayor participación en tareas de cuidado y la menor remuneración en el trabajo.

Es por esto que las moratorias, específicamente la moratoria por Ley 26.970 a partir de 2015 se convirtió en la única vía de 1 acceso para millones de mujeres al sistema previsional. En este sentido, se estima que 7 de cada 10 mujeres que perciben una jubilación pudieron acceder gracias a la moratoria. En contraposición, 4 de cada 10 varones jubilados accedieron a través de la moratoria", explicó el documento de la Undav.

La moratoria y la formalización del empleo

Como explicó la Undav en su informe, actualmente una mujer que cumple 60 años sólo puede regularizar hasta 24 años de aportes a partir de 1979, debiendo reunir otros 6 años posteriores a 2003. En 2015, esta moratoria permitía a las mujeres regularizar hasta 30 años, garantizando un acceso pleno de las mujeres a sus derechos previsionales. Ante esta menor capacidad de regularizar aportes a través de esta moratoria, el porcentaje de mujeres de entre 60 y 64 años que gozan de una jubilación ha disminuido notablemente en los últimos años.

Por eso, la política de reconocimiento de años de aportes por hijos/as "permite extender la 'vida útil' de esta moratoria al brindar la posibilidad de complementar los años regularizables con los años que reconoce la política".

Además de esto, el documento enfatizó que las moratorias no desincentivaron la formalización del empleo, sino que, "el efecto de las moratorias pareciera ser el opuesto al esgrimido por los detractores de las moratorias". 

Aunque las moratorias "siguen siendo la principal herramienta de acceso al sistema previsional, cada vez tienen menos potencia": Hacia 2015, casi 9 de cada 10 altas de nuevas jubilaciones fueron por moratoria. En la actualidad, casi 6 de cada 10 son jubilaciones por moratorias.

En este sentido, "la política de reconocimiento de aportes por hijos/as potenciará a las moratorias para que, nuevamente, sean una vía de inclusión masiva, en este caso, focalizado en las mujeres, que son quienes enfrentan a lo largo de sus vidas peores condiciones de inserción en el mercado de trabajo".

El impacto de la jubilación por hijo de Anses

Según detalló la Undav, este programa "permitirá jubilarse a 155 mil mujeres que, de otra forma, no hubiesen podido acceder a una jubilación ordinaria o deberían haber esperado a cumplir los 65 años para acceder a una prestación inferior al haber mínimo como la PUAM". Sin embargo, también significa que el Estado estaría "renunciando" a 3.700 millones de pesos, un valor "subestimado" porque "no considera los aportes adicionales de la política por haber percibido la AUH durante al menos 12 meses ni por discapacidad, ni tampoco los 9 meses de licencia y excedencia que reconoce la política".

"Aún así, suponiendo que todas ellas se incorporasen de forma inmediata, la inversión mensual total ascendería a $3.400 millones. Cabe destacar que, muchas de ellas gracias al cómputo de aportes por excedencia podrían igualmente jubilarse en los próximos años y que todas ellas cuando cumplieran los 65 años podrían acceder a la PUAM", continuó el informe.

Por todo esto, la Undav concluyó en que la medida " únicamente estaría adelantando un gasto futuro", aunque, durante ese tiempo, "las nuevas madres jubiladas gozarán de sus derechos plenos que les garantiza la cobertura previsional y, además, de un ingreso que les permitirá mejorar su bienestar".

En este sentido, el informé estimó que ese ingreso "probablemente sea volcado al consumo, dotando mayor dinamismo a la actividad económica y, robusteciendo las finanzas públicas". A futuro, los incrementos en la recaudación "permitirán mejorar las jubilaciones, ya que la nueva fórmula de movilidad pondera en un 50% de la evolución de la recaudación tributaria", por lo que la medida de Anses "parece una política en línea con la reactivación económica".