El titular del Banco Central, Miguel Pesce, afirmó que las restricciones a la compra de dólares pueden llegar a aliviarse si la Argentina llega a un acuerdo con los acreedores por la deuda soberana y ese eventual entendimiento tiene buena recepción en los mercados.

“Espero que podamos liberar el mercado una vez que se resuelva esta negociación”, dijo Pesce en una entrevista telefónica con la agencia Bloomberg. Dejó, de todos modos, atada esa posibilidad a una buena respuesta de los inversores: “Tendremos que ver cómo responde el mercado al estímulo si la negociación es exitosa”, dijo.

De esta manera reveló que el Banco Central tiene la intención de aliviar las restricciones cambiarias si el Gobierno llega a un acuerdo con los acreedores que es bien recibido por los mercados, algo que podría saberse el 30 de junio, fecha hasta la cual se extenderán, con toda seguridad, las negociaciones que hasta ahora tiene un punto final oficial el próximo martes 2 de junio.

Ocurre que, aun con acuerdo con el grueso de los bonistas con la mayoría necesaria para activar las cláusulas de acción colectiva -que forzarían al conjunto de los tenedores a ingresar al canje- la nueva versión de la oferta debería estar abierta al menos durante diez días en la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC), lo que con certeza estirará las negociaciones.

Mientras las ofertas y contraofertas van y vienen, las declaraciones del presidente de la entidad monetaria sorprenden porque fueron realizadas mientras se implementan nuevos controles al mercado de divisas, que afectan especialmente a empresas que necesitan pagar las obligaciones en el extranjero en dólares u otras monedas.

La última, obliga a empresas y también a personas físicas -es decir a los que acceden al mercado oficial para comprar el tope de USD200 mensuales-, a esperar 90 días para negociar bonos denominados en pesos para moneda extranjera en el caso de que antes hayan realizado cualquier otro tipo de transacción cambiaria.

Los estrictos controles no hacen más que revelar la crisis cambiaria, amplificada además por la situación de la economía a partir de la aparición de la pandemia de coronavirus (Covid-19), pero que incluyen, tal como lo señala Bloomberg, una descomunal caída de las reservas del Gobierno en moneda extranjera.

Para Pesce, sin embargo, el tipo de cambio actual es competitivo. "Ningún líder empresarial se queja del tipo de cambio", reveló. Y concluyó: "Lo que estamos viendo hoy son presiones especulativas y oportunistas".