La consultora Ecolatina advirtió que aún queda "una opción" de política monetaria para evitar la devaluación, ante un ataque sobre las reservas del Banco Central que no cede y que está llevando las reservas netas a niveles mínimos.

La alternativa que todavía le queda al equipo económico es ejecutar una suba de tasas, "a través de un mayor rendimiento de los plazos fijos y de esta forma desalentar parte de la compra de dólares".

Si bien "algo de esto se viene haciendo", dado que la tasa de los pases pasivos subió del 20% en septiembre al 33% y la de los plazos fijos del 33% al 37%, también es cierto que la inflación se aceleró al pasar del 2,5% al 3,5% mensual en el cuarto trimestre, por lo que el rendimiento real de las colocaciones en pesos cayó.

Ante este escenario, Ecolatina se pregunta porqué la tasa no subió más. "Porque la contracara de una suba -importante- de la tasa de interés sería un aumento -importante- en el costo de financiamiento en pesos, tanto para las empresas como para las familias. En este escenario de pandemia y ventas en rojo, hay muchas firmas endeudadas para pagar sueldos y proveedores, de modo que un mayor costo de financiamiento agravaría más una situación ya de por sí muy delicada", evaluó la firma.

Para la consultora, "un endurecimiento de las condiciones monetarias podría complicar" el funcionamiento de las empresas. "Para peor, la cesación de pagos de cualquier firma no termina ahí, sino que se extiende a sus proveedores y acreedores, pudiendo generar un riesgo de quiebras generalizado", explicó.

"Sin embargo, no es menos cierto que un salto del tipo de cambio complicaría todavía más el desarrollo de la actividad económica. Ante una devaluación, la inflación se dispararía y la recesión se agravaría, de modo que su resultado sería igual o posiblemente peor al de una suba de la tasa de interés. Además, el salto cambiario no impactaría solo sobre aquellas empresas endeudas, sino sobre toda la economía. Por lo tanto, y sin dudas, su efecto sería mucho mayor que el de una suba significativa de la tasa de interés", planteó Ecolatina.

De todas formas, la firma aclaró que "el endurecimiento de la política monetaria podría no alcanzar para frenar la devaluación". "La escasa profundidad del crédito también torna menos efectivo este canal, de modo que hay un riesgo concreto de subir la tasa de interés, aumentar el costo de financiamiento en términos reales y, sin embargo, no poder evitar la devaluación. No obstante, en este caso, el ajuste nominal de la tasa de interés se relajaría solo ante la aceleración inflacionaria que provocaría el salto cambiario", concluyó.