La situación parece diferente también respecto de la otra cara de la negociación, que involucra al Fondo Monetario Internacional. Respecto al monto de la deuda, los USD9.810 millones que Kirchner canceló en un único pago en diciembre de 2005 contrastan con el gigantesco préstamo actual de USD44.000 millones, con vencimientos a afrontar entre 2021 y 2023 que el Gobierno busca posponer para que comiencen en este último año. Pero también "la actitud del organismo es más flexible en cuanto a las exigencias del plan económico", afirmó Marx.

En su última misión al país, el FMI fue contemplativo con la situación social local, aceptó el fracaso de su propio programa al declarar la deuda argentina como "insostenible" y se alineó con el Gobierno al sugerir una quita a los privados. Claro, el préstamo a Argentina es el mayor de su historia y su propia legitimidad podría derrumbarse junto con el fracaso de la renegociación.