Los humores económicos suelen estar muy influenciados por los números del cortoplazo. En ese sentido, un informe reciente de la consultora Ecolatina destacó que la actual estabilidad cambiaria está lejos de tener tintes estructurales. El repunte de la economía y una potencial salida de la pandemia podrían dar vuelta los números del superávit comercial y de cuenta corriente. 

El informe destacó: "El superávit de la cuenta corriente fue pequeño (apenas 0,8% del PBI) y muy condicionado por situaciones puntuales, como la crisis doméstica que aplacó las importaciones, la imposibilidad de viajar al exterior y el flujo muy reducido de intereses que dio como resultado el canje de la deuda".

Y agregó: "Aunque muy probablemente estas circunstancias no cambien notablemente a lo largo de 2021 (y, por lo tanto, el resultado de la cuenta corriente pueda volver a ser superavitario), difícilmente se pueda pensar que este nuevo signo sea estructural. Para peor, la estrategia de aumentar el tipo de cambio por debajo de la inflación esperada puede erosionar el saldo del comercio de bienes".

Dos datos a destacar en ese sentido: el 2021 electoral parece ser, tal como destacó el presidente del BCRA en declaraciones recientes, un año de pax cambiaria, de la mano de los precios de los commodities y un superávit comercial estimado en cerca de 15.000 millones de dólares.

Con el turismo al exterior parado por la pandemia (aunque las noticias de turistas en Brasil hacen mucho ruido, la balanza de servicios se mueve en mínimos históricos), la fuga en números negativos por el cepo y con nuevos envíos de DEG del FMI, la autoridad monetaria espera que los números cierren durante este año. Eso al margen de que esperan que sigan las presiones devaluatorias, tal como ocurrió en un 2020 en el que la depreciación buscada por el sector Oleaginosas y cereales no se verificó.

Pero el informe de Ecolatina fue más allá de ese horizonte de corto plazo. Remarcó: "Teniendo en cuenta la escasez de nuestras Reservas netas y la volatilidad de los flujos financieros, sería deseable que nuestro país pudiera mostrar un saldo positivo de cuenta corriente en los próximos años, para sumar algo de certidumbre a una economía compleja por todos lados y estancada hace una década".

Y agregó: "Considerando lo costoso que resulta para la actividad y el empleo el ajuste de los desbalances corrientes, la mejor forma de lograr este objetivo es con un aumento sostenido de las exportaciones: estabilizar la economía y dejar atrás esta dinámica errática es el primer paso para lograrlo".