Duro golpe al bolsillo: los salarios se desplomaron en agosto
El índice de salarios registró una caída del 4,3% en agosto, un mes marcado por la suba del 22% en el dólar oficial y su impacto en la inflación
La devaluación golpeó fuerte en los ingresos. Los salarios de trabajadores registrados perdieron un 4,3% en términos reales durante agosto, frente a una inflación de 12,4%, disparada por la suba del 22% en el dólar oficial, que rápidamente se trasladó a los precios. Se trató de la caída más profunda en lo que va del año, mientras que en el acumulado del 2023 la baja fue algo más leve (1,1%), ya que los salarios venían recuperando. En términos interanuales crecieron un 1,1%. Para contrarrestar la pérdida del poder adquisitivo, el Gobierno lanzó una batería de medidas que incluyeron bonos, suma fija, créditos a tasa subsidiada y devolución del IVA, cuyo impacto se verá más en los datos de consumo y actividad de septiembre y octubre.
El Índice de Salarios del Indec calculó una suba en agosto del 7,5% nominal en los salarios correspondientes a los trabajadores registrados, una variación que quedó por debajo de la inflación del 12,4% del mismo mes. Acorde a la consultora LCG, "ningún sector logró que sus ingresos crecieran por encima del aumento de precios".
La baja del 4,3% real fue la más profunda del año, en un período marcado por la inercia inflacionaria. En términos reales, los ingresos cayeron 1,6% en enero, 0,7% en febrero, 2,4% en abril y 0,2% en junio, mientras que las subas fueron del 3% en marzo, 0,5% en mayo y 5,1% en julio y permitieron que la pérdida en los ingresos no fuera tan brusca. La contracción fue del 1,1% en el acumulado hasta agosto inclusive.
El sector informal, en el que suelen estar ubicados los deciles de menores ingresos, tuvo una suba de 8,5% nominal, pero esta variación no puede medirse contra la inflación, ya que tiene cinco meses de rezago al difundirse mediante la Encuesta Permanente de Hogares.
"Hasta mediados de año, el promedio de los salarios empardó la dinámica inflacionaria. No obstante, la devaluación dispuesta por el BCRA después de las elecciones primarias tuvo como consecuencia una aceleración de la inflación que erosionó toda la ganancia acumulada hasta entonces", consideró LCG.
Por su parte, la consultora ACM detalló que si se compara a los salarios con la inflación en alimentos, "uno de los principales componentes en el gasto de consumo", la merma es aún mayor. Contra un aumento del 15,6% en agosto en el rubro alimentos y bebidas, los sueldos cayeron casi un 7% real mensual.
Por el contrario, durante agosto las ventas en supermercados crecieron un 2,7%, de la mano del stockeo de bienes por cobertura, bajo el razonamiento de que más adelante habría una nueva disparada en los precios, que se acrecentó antes de las elecciones generales.
"En los meses siguientes, si bien se tomaron ciertas medidas con el objetivo de mejorar el poder adquisitivo, la aceleración inflacionaria a partir del mes de análisis reduce las perspectivas de que se observe una recomposición salarial hacia delante", aseguró ACM.
En esa línea, LCG consideró: "Esperamos que se den nuevas reaperturas de paritarias, aunque la erraticidad que viene mostrando la inflación podría jugarles en contra a los trabajadores. Además, un poder adquisitivo erosionado podría estimular una mayor oferta de mano de obra para sumar ingresos al hogar, lo que restaría capital de negociación a los trabajadores, vulnerando la recuperación del poder adquisitivo".
- Com.Ven.Var. %

