La generación de divisas para poder crecer con un mercado de crédito cerrado debe apuntar a estimular las exportaciones, en particular de bienes industriales, según un informe de la consultora Analytica, que remarca que "el tipo de cambio real alto ofrece competitividad por costos, pero falta el financiamiento y la garantía de importaciones".

Según analizaron, "las exportaciones caen sistemáticamente desde 2013, año en el cual se intensificó el cepo cambiario y las manufacturas son las que explican prácticamente toda la caída" y apunta a cuatro factores centrales: control sobre las importaciones, apreciación del tipo de cambio real, escasez de financiamiento y la recesión de Brasil".

La consultora, que dirigen Ricardo Delgado y Rodrigo Álvarez remarcó que el superávit comercial de USD1.000 millones del último año, si bien fue más que el doble que el anterrior, esto se produjo por una caída de 16% de las importaciones por la recesión, pero que hubo también una leve caída de las exportaciones de 0,8%.

"Si bien la evolución de los precios es importante, el análisis general del comercio exterior pasa por la evolución de las cantidades. Hoy se exportan las mismas cantidades que en 2011. Con la excepción de bienes primarios (venden 25% más al exterior) el resto de los sectores, especialmente industria y combustibles, muestran en esta década una performance bastante pobre", evaluaron.

Agregaron en ese sentido que "la estructura exportadora argentina, al primarizarse, ha aumentado su vulnerabilidad ante cualquier shock internacional y en las condiciones actuales, no permite generar los dólares necesarios para retomar el crecimiento sin restricciones en el sector externo".

"La respuesta está en las exportaciones, en particular de bienes industriales. Desde el punto de vista de los incentivos, el tipo de cambio real alto ofrece competitividad por costos, pero falta el financiamiento y la garantía de importaciones necesarias en este contexto de cepo cambiario, algo más parecido a 2011-13 que a 2013-15", dijeron

Los economistas señalaron que "también falta la planificación de qué producción interesa fomentar más por su generación de valor y qué destinos posibles hay. En un mundo cada vez más proteccionista, la respuesta pareciera estar en la región".

"La falta de financiamiento y un entorno macroeconómico inestable determinan que sólo exporten las empresas con un nivel de competitividad extremadamente alto, este factor prácticamente excluye a las pequeñas empresas, más intensivas en empleo. La capacidad de revertir la situación es limitada por la falta de dólares en los bancos producto de la corrida de 2019. Sin embargo, el Banco de la Provincia de Buenos Aires tomó la iniciativa con la línea de crédito Repyme para financiar exportaciones hasta 6 meses. Aunque el monto por ahora es bajo (hasta USD 40.000 por empresa) la tasa en dólares es atractiva (4% n.a.)", apuntaron.