La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, pidió a los gobiernos del viejo continente políticas fiscales "ambiciosas y coordinadas" para hacer frente a la crisis desatada por la pandemia del Covid-19

"Europa está sufriendo una recesión de una magnitud sin precedentes y el PIB podría caer entre un 5% y un 12% en 2020, dependiendo de la duración de las medidas de contención y las políticas para mitigar las consecuencias", ha señalado Lagarde, que ha avisado de que "la velocidad de la recuperación es incierta".

Además, los efectos serán más visibles en el segundo trimestre que en el primero. De hecho, las previsiones más negativas para el segundo trimestre apuntan a una caída del 15% del PIB en tasa intertrimestral.

En ese sentido, la banquera central considera que "se necesitan esfuerzos continuos y ambiciosos, especialmente a través de acciones políticas conjuntas y coordinadas, para protegerse contra los riesgos a la baja y apuntalar la recuperación". "Una postura fiscal ambiciosa y coordinada es crítica, en vista de la fuerte contracción", ha insistido.

Lagarde sí ha dado la "bienvenida al acuerdo del Consejo Europeo de trabajar para establecer un fondo de recuperación dedicado a hacer frente a esta crisis sin precedentes", pero ha instado a que se realicen más esfuerzos para preparar y apoyar la recuperación.

Mientras se intenta llegar a estos acuerdos, "el Consejo de Gobierno está decidido a continuar apoyando a los hogares y las empresas ante la actual perturbación económica y la mayor incertidumbre, a fin de salvaguardar la estabilidad de precios a mediano plazo".

El BCE anunció nuevas subastas de liquidez para la banca, al tiempo que abrió la puerta a que las compras de bonos del programa de emergencia (PEPP) se prolonguen más allá de este año y aumenten de tamaño. No obstante, por ahora se mantiene la cifra de 750.000 millones de euros.