El BCRA bajó con fuerza la tasa en pesos tras el apoyo de EEUU

La autoridad monetaria recortó la tasa de referencia del 35% al 25% anual, en medio de un clima financiero más favorable y con la promesa de un swap de USD 20.000 millones

El Banco Central (BCRA) decidió este miércoles bajar en 10 puntos porcentuales la tasa que paga por retirar pesos de circulación, al pasarla del 35% al 25% anual. El movimiento, confirmado en las mesas de operaciones privadas, se dio pocas horas después de que el Tesoro de Estados Unidos anunciara su disposición a negociar un swap de divisas por USD 20.000 millones con la Argentina y a intervenir en el mercado de bonos en dólares para respaldar al Gobierno de Javier Milei.

La autoridad monetaria, conducida por Santiago Bausili, utiliza la llamada “tasa de simultánea” para absorber pesos del sistema. Se trata de operaciones de pases pasivos a un día: los bancos colocan sus excedentes de liquidez en el Central durante 24 horas y reciben a cambio un interés. Así, el BCRA “esteriliza” pesos del mercado, como antes ocurría con las Leliq o Lebac, y fija una referencia para el resto de las tasas. En septiembre, este mecanismo llegó a mantener más de 4,7 billones de pesos fuera de circulación.

Con el recorte, se busca abaratar el costo del financiamiento, aliviar la actividad económica y reducir la carga de intereses que enfrenta el Tesoro en sus colocaciones en pesos. En la plaza local, la medida se reflejó de inmediato en la curva de rendimientos: las letras Lecap, bonos en pesos y bonos ajustados por inflación registraron fuertes subas. Además, las tasas de caución se alinearon al nuevo nivel del 25%. “¡BCRA baja la tasa de simultáneas a 25%! Fuerte señal”, celebró en X Ariel Sbdar, CEO de Cocos Capital. En la misma línea, el analista Damián Brik destacó: “La tasa de caución a un día cayó 27% respecto de ayer. Buena señal que se siga normalizando”.

Impacto sobre depósitos y crédito

La baja promete trasladarse al conjunto del sistema financiero. Si bien el efecto no será inmediato, analistas advirtieron que debería repercutir en los rendimientos de los fondos comunes de inversión y en las tasas que pagan los depósitos a plazo fijo. El objetivo del BCRA es liberar capacidad prestable y evitar que la demanda de crédito siga paralizada.

En paralelo, la entidad evalúa flexibilizar la Comunicación “A” 8320, que obliga a los bancos a constituir diariamente su posición de encajes. El cambio permitiría integrar encajes en un plazo de tres días sin penalidad, siempre que se cumpla un mínimo diario. Hoy las entidades deben inmovilizar, en promedio, $53,50 de cada $100 captados, el nivel más alto desde 1993.

Un reacomodamiento tras semanas críticas

La decisión se inscribe en un contexto de fuerte volatilidad. Tras la derrota electoral del oficialismo en Buenos Aires el 7 de septiembre, el dólar escaló y el BCRA se vio obligado a endurecer la política monetaria, con tasas que llegaron al 45%. El giro llegó en los últimos días: la suspensión temporal de las retenciones a los granos impulsó la liquidación de divisas, el peso se recuperó 9% en dos jornadas y el respaldo de Washington reforzó la calma cambiaria.

La señal política de EEUU resultó clave. “Argentina es un aliado estratégico y todas las opciones están sobre la mesa para estabilizar su economía”, aseguró Scott Bessent, secretario del Tesoro. El apoyo incluyó la posibilidad de comprar bonos en dólares argentinos, lo que dio aire a la Casa Rosada en la recta final hacia las elecciones legislativas del 26 de octubre.

Con el dólar oficial en torno a los $1.380 y las tasas en pesos más bajas, el Gobierno busca recomponer un delicado engranaje donde confluyen bonos, acciones, riesgo país, crédito y reservas. El desafío es que el alivio externo se traduzca en una reactivación real de la economía.

 

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