El Banco Central culminó el bimestre sin haber necesitado emitir para financiar al Tesoro y con la capacidad de acumular USD790 millones. Con la estrategia de reducción del ritmo de impresión de billetes, el Gobierno busca evitar las presiones sobre el dólar y, de esa forma, desacelerar la inflación. Sin embargo, la consultora Ecolatina contrastó el escenario y advirtió que las reservas netas del BCRA se encuentran apenas por encima de los 4.000 millones de dólares, lo que pondrá en duda la "calma del mercado cambiario", a la que calificó de "sólo aparente".

La combinación de una recuperación sostenida de la recaudación tributaria, menor tensión en el mercado cambiario y un mercado de deuda en pesos que permitió al Gobierno no sólo renovar sus vencimientos sino incluso conseguir financiamiento neto por más de 76.000 millones de pesos dieron aire al BCRA para mejorar su balance.

"Podríamos decir que fue el bimestre soñado para la desinflación de Martín Guzmán", dijo a la agencia oficial Télam el director de la consultora Analytica, Ricardo Delgado, a partir de lo que definió como "una política monetaria y fiscal más ordenada que permitirá, más adelante, bajar la tasa de inflación". "Al combo de emisión cero y compra de dólares hay que sumarle la liquidación récord del agro en enero y febrero. No es un dato menor: fue la liquidación del campo más alta desde 2011 y superior al promedio de los últimos 10 años", aseguró Delgado.

"El escenario de corrida cambiaria está controlado desde octubre y no debería haber mayores inconvenientes en ese frente en los próximos meses", apuntó el director del CEPA, Hernan Letcher, que sostuvo que "hubo una clara intencionalidad a generar una devaluación el año pasado, a pesar de que el tipo de cambio real estaba un 255 por arriba del dólar posterior a la devaluación de (Alfonso) Prat Gay en 2016".

Alerta de Ecolatina

En tanto, la consultora Ecolatina advirtió que las reservas netas del Banco Central se encuentran apenas por encima de los 4.000 millones de dólares, y aseguró que "la calma del mercado cambiario es sólo aparente". "El poder de fuego del Banco Central está demasiado golpeado como para sostener las intervenciones en los mercados paralelos pasados algunos meses", evaluó.

Estimó también que "a partir de marzo, la dinámica del dólar oficial empezaría a parecerse cada vez más a la de los anteriores años electorales". "Dicho de otra manera, a partir de marzo, el dólar oficial iría quedando cada vez más lejos de la inflación, que posiblemente también se desaceleraría, influida en parte por la menor tasa de depreciación", consideró.

Ecolatina estimó que "el dólar oficial podría avanzar lentamente en los próximos meses y el Palacio de Hacienda alcanzar su objetivo de un dólar oficial apenas por encima de los 100 pesos para fin de año, pero este logro sería una victoria pírrica: se volvería insostenible por los propios esfuerzos realizados para alcanzarlo".