El Banco Central ( BCRA) suspendió a la cerealera Vicentín para operar en el mercado de cambios y realizar pagos al exterior. La firma tampoco podrá cursar nuevos embarques de mercadería con destino a la exportación, hasta que no cumpla con las obligaciones pendientes. Las restricciones están motivadas en que la autoridad monetaria detectó operaciones de exportación "sin liquidar".

Fuentes del sector financiero, consultadas por BAE Negocios, indicaron que la empresa aún no liquidó cerca de 140 millones de dólares en operaciones vencidas desde octubre de 2019. Por su parte, desde el Central también explicaron que estas medidas son similares a las adoptadas con la firma Díaz & Forti. En ese caso, fueron ratificadas en instancias judiciales ante la justicia federal de Rosario y ante el juez del concurso, según indicaron.

A través de la Resolución N° 25/21, el BCRA dispuso que todas las entidades financieras "sin la previa autorización de este Banco, no deberán dar curso a operaciones de cambio correspondientes a egresos por el mercado de cambios". El texto de la normativa también dejó en claro que esta restricción alcanza a las operaciones "que se hubieren formalizado y que a la fecha se encuentren pendientes de aviso a los corresponsales". En paralelo, el BCRA dio instrucciones precisas a AFIP y Aduanas para que no se autoricen nuevos despachos al exterior, "hasta que la empresa dé cumplimiento a las obligaciones pendientes".

La empresa, con sede en la localidad santafesina de Avellaneda, entró en cesación de pagos a fines de 2019, cuando no pudo cancelar deudas con unos 2.600 acreedores locales y extranjeros, por un monto superior a los 100.000 millones de pesos. La causa quedó en manos del juez Civil y Comercial de Reconquista, Fabián Lorenzini. Según pudo reconstruir este medio, la autoridad monetaria dispuso suspender a Vicentin tanto para operar en el mercado de cambios como realizar pagos al exterior. En este escenario, solo podrán acceder al mismo para liquidar las exportaciones que le permitan regularizar su situación.

Una fuente que conoce de primera mano el entramado de la cerealera, reconoció que cuando cesaron las operaciones, la empresa adeudaba cerca de 500 millones de dólares en concepto de liquidación de exportaciones. "Liquidaron hasta un punto en donde se frenó el ingreso de divisas y luego de una auditoría que confirmó esta situación, se aplicó la sanción", relató. Hasta el momento, la deuda por este concepto asciende a 140 millones de dólares.

Además de estas acciones, el Central solicitó al juez Lorenzini que indague sobre lo ocurrido con las operaciones comerciales que nunca se liquidaron. En este sentido, las sospechas se bifurcan, de acuerdo a las fuentes consultadas. Por un lado, esas divisas podrían haber ingresado de forma ilegal, mediante operaciones con dólar Contado con Liquidación (CCL). La otra teoría que se maneja es que se podrían haber desviado los fondos a otra empresa y tener ese dinero en cuentas en el exterior.

Antes de ingresar en cesación de pagos, la cerealera santafesina concentraba -de acuerdo a estadísticas oficiales- entre el 10% y 14% del comercio granario argentino. Además, en 2019 lideró las exportaciones de subproductos sojero, como aceite y harina.