El grupo de países nucleados en el G24 salió hoy a pedir al Fondo Monetario Internacional (FMI) que suspenda las sobretasas que cobra a las naciones que recibieron del organismo una ayuda financiera superior a su cuota, al tiempo que solicitó a las entidades multilaterales en su conjunto que colaboren con los gobiernos en la adquisición de vacunas para combatir el coronavirus.

Se trata de un planteo que comenzó a esbozar el ministro de Economía, Martín Guzmán, desde que comenzó el año, y mientras negocia con los tecnócratas del FMI el repago de los 44.000 millones de dólares heredados de la gestión de Mauricio Macri.

El funcionario participó de la cumbre virtual de ministros de Finanzas del G24 -que conforman países como Argentina, Brasil, México, Irán, China e India, entre otros- y reforzó su postura respecto a este tema. "Quiero celebrar la posición del G24 al hacer hincapié en la urgente necesidad de una revisión de la Política de Límites de Acceso y Recargos de tasas de interés en los programas de préstamos del FMI, que es una política regresiva y pro-cíclica que afecta más a los países que se encuentran en circunstancias más adversas y que no está alineada con la misión de mejorar la estabilidad financiera mundial. En el contexto de la pandemia, una suspensión inmediata de los recargos, mientras se revisan las políticas,  ayudaría a los países a recuperarse y debería ser considerado", aseguró el titular del Palacio de Hacienda.

Es que, de acuerdo a los estatutos del Fondo, los paises que acuden en ayuda del organismo con préstamos superiores a los que les correspondería por su cuota, deben pagar una sobretasa de 200 puntos básicos. Como el stand-by de Macri-Lagarde fue equivalente a más del 1.200% de la cuota de la Argentina, el país actualmente abona más intereses que otros pares que no hayan excedido esa proporción.

En ese sentido, el comunicado del G24 también celebró otra de las medidas que durante 2020 propuso Guzmán: la nueva asignación de Derechos Especiales de Giro (DGE) por parte del FMI. Durante la gira del ministro a Washington, la directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva, anunció que en junio pondría a consideración de los accionistas el reparto de 650.000 millones de dólares para dotar de liquidez a los gobiernos a lo largo y ancho del globo.

Para el G24, esta iniciativa "debe ir acompañada del compromiso de los miembros con fuertes posiciones externas a canalizar voluntariamente sus DEG, incluidos los originados en la nueva asignación, en beneficio de los países necesitados de liquidez de respaldo en este momento excepcional".

"Pedimos una exploración de opciones que permitan reasignar voluntariamente DEG no utilizados a todos los países en desarrollo que necesitan liquidez, incluidas las economías emergentes y de ingresos medios", insistió Guzmán.

“El primer paso necesario para una recuperación sostenible y equitativa es garantizar el acceso a vacunas de manera equitativa. La desigualdad en el acceso a las vacunas entre los países más avanzados y el resto que estamos experimentando es preocupante, tanto en términos de consecuencias humanitarias como económicas”, añadió el ministro.

“Básicamente agrega asimetrías a las asimetrías existentes que ya son grandes, y si no cambiamos la situación en la pos-pandemia, se va a presentar un mundo aún más desigual, con más inestabilidades económicas, sociales y políticas”, agregó.

En cuanto a este punto, el documento del G24 sostuvo que "los bancos multilaterales de desarrollo (BMD) deben cumplir también un papel importante en el financiamiento y la distribución de vacunas y respaldar los esfuerzos por hacer posible la producción de vacunas en los países en desarrollo".

"Instamos a los BMD a realzar la cooperación internacional y adoptar de manera uniforme los criterios de vacunación COVAX o la lista de uso en emergencias de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Al mismo tiempo, el acceso de los países en desarrollo a las vacunas está limitado por la oferta actual, el grueso de la cual ha sido adquirida por economías avanzadas. Llamamos a la Organización Mundial del Comercio y los BMD a buscar soluciones para ampliar la producción de vacunas, entre otras cosas abordando las reglas sobre propiedad intelectual para expandir la producción de vacunas y otros productos médicos a fin de lidiar debidamente con la pandemia de COVID-19", señalaron los ministros de Finanzas del G24.