El presidente de Aluar, Javier Madanes Quintanillas, planteó que el gobierno de Mauricio Macri "debió haber previsto" la decisión del presidente estadounidense, Donald Trump, de volver a aplicar aranceles a la exportación de acero y aluminio desde Argentina. En este sentido, consideró que el mandatario saliente podría haberse anticipado y actuado desde la política exterior e interior para "enfrentar la guerra comercial".

Madanes Quintanilla sostivo que las eventuales restricciones sobre el aluminio nacional "pueden tener consecuencias muy graves para la Argentina". "No podemos asombrarnos. La guerra comercial que Estados Unidos lanzó hace ya mucho tiempo era una cosa absolutamente clara a los ojos de cualquiera que quiera hacer un mínimo análisis", remarcó en diálogo con Radio 10.

"Esto se pudo anticipar y actuar en consecuencia en materia de política exterior, por un lado, y de política económica interior, compatibilizándolas para tratar de enfrentar lo que es una guerra comercial", explicó el empresario siderúrgico.

Por su parte, el director ejecutivo de la Cámara Argentina del Acero (CAA), Carlos Vaccaro, coincidió en la preocupación respecto a este anuncio que afecta a la producción de aluminio y acero de Argentina, así como de Brasil.

"Tenemos una preocupación enorme por este anuncio aunque todavía no se ha materializado", manifestó Vaccaro, también en declaraciones a Radio 10, pero se diferenció de Madanes Quintanilla al asegurar: "Nos tomó de sorpresa".

Además, explicó que las importaciones desde Argentina "no representan ningún peligro" para los Estados Unidos, ya que representan "menos del 0,6% del total de sus importaciones", mientras que para el país representan 170.000 toneladas de tubos de acero, algo que puede generar "problemas de empleo".