El ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, afirmó que la ayuda social del Estado durante la cuarentena más estricta por la crisis del coronavirus evidenció la baja formalización de la economía, y en ese sentido elogió la sindicalización de los trabajadores monotributistas como forma de incluirlos en la cadena de producción.

En una entrevista exclusiva, el funcionario nacional destacó que, si no hubiera estado la tarjeta Alimentar, el IFE y otros programas sociales, la indigencia del 10% medida por la UCA hubiera llegado al 27,9%. “Mi tarea es reconvertir planes sociales en trabajo”, sostuvo.

A continuación, la entrevista completa:

—¿De qué se trata el plan que mencionó el presidente Alberto Fernández para crear 300.000 puestos de trabajo?
—Nosotros vemos la creación de trabajo en los sectores más pobres en el sector informal de la economía en cinco rubros: en la construcción, en la producción de alimentos, en la actividad textil, en el cuidado de personas y en el reciclado. Ahí vemos la mano de obra intensiva. Nos hemos propuesto crear 300.000 puestos de trabajo, que significa una persona que en varios meses tiene un ingreso o un ingreso por arriba del salario mínimo. Ya hemos generado 89.000 de esos 300.000. La forma en que lo medimos es a través del Registro de Trabajadores de la Economía Popular, que son bancarizados, tienen una caja de ahorro a su nombre en el Banco Nación y a partir de eso podemos evaluar el nivel de ingresos que van teniendo.
El segundo objetivo, que está muy asociados a este, es la urbanización de villas, barrios y asentamientos. Tenemos que urbanizar 400 barrios, en donde viven personas sin agua, sin servicios básicos y en condiciones precarias. Allí tenemos que construir calles, pisos de material, cocina y baño. Ya estamos en 106. Esto significa combinar el derecho al hábitat con el trabajo.
Y finalmente, la tercera meta que planteó el Presidente, que está correlacionada con ésta, es la construcción de jardín de infantes: apuntamos a 800. Hablamos que los chicos vayan a salas de 3, 4 y 5 años. Ya hemos puesto en marcha 269. Además del derecho a la primera infancia, y lograr que todos los chicos vayan al jardín e igualar oportunidades, también es un plan de trabajo, tanto en la construcción como de maestras jardineras. Si el año pasado el eje central fue la asistencia alimentaria, este año es el trabajo.

—Se les concedió la personería gremial a los trabajadores de la economía popular. ¿Se visualiza de esta manera la informalidad?
—Estamos hablando de 6 millones de personas que se generaron su propio trabajo en Argentina. Una parte son profesionales, pero el resto es cuentapropista: plomero, gasistas, carpinteros, que hacen changas, que se han conformado en cooperativas de trabajo, gente que cuidan personas.
Lo que buscamos en ese sector es ampliar el proceso de formalización. Por eso creamos el Registro de Trabajadores de la Economía Social, ya hay 1,5 millones de personas registradas, que pueden ser monotributistas sociales, emitir facturas, pueden producir y vender, acceder a la cuenta bancaria, generar un sistema de créditos no bancarios para estas personas, para máquinas y herramientas a tasa del 3% anual. Armamos todo un mecanismo de apoyo a la producción.— Y en ese esquema, generar un sindicato va en la línea correcta, de reconocer a los que trabajan de otra manera, que en esencia son 6 millones de personas que la llevan como pueden.
Y buscamos ampliar el espacio de la formalización. Lo estamos haciendo, en un esquema donde claramente hay muchos problemas serios de la economía. El IFE dio una pauta muy clara, llegó a 9 millones de familias, marcó el verdadero nivel de informalidad en Argentina y nuestra tarea es ampliar la formalización, acceder a créditos para máquinas y herramientas y genera condiciones para que la gente mejore su condición de trabajo; la sindicalización es una línea en la dirección correcta.

—¿La lógica de un ingreso universal que reemplace al IFE u otro aporte similar mientras se desarrolla este plan, es algo que se analiza?
—Creo claramente que en América latina tenemos que ir a un ingreso universal de base para una parte importante de la población a partir de la cual la gente tenga que trabajar, contraprestar laboralmente. Pero no es que lo crea yo, lo plantea la CEPAL, Naciones Unidas. Se está haciendo hoy en Alemania, en España, es un debate que tenemos todos. Es claro que hacia ahí tenemos que ir. Claramente, hoy no hay condiciones para hacerlo en Argentina, no hay condiciones fiscales. El Presidente ha planteado el endeudamiento que tiene Argentina, y por eso no hay condiciones fiscales para hacerlo, pero es un debate significativo.
En el medio, extendimos el programa Potenciar Trabajo, que llega a 220.000 personas, que cobran la mitad del salario mínimo, $10.300 y tienen que contraprestar cuatro horas de trabajo; y si lo hacen más, quien los contrata debe completar el ingreso. Ampliamos un programa para jóvenes, hemos hecho varias políticas en la dirección de reconvertir planes sociales en trabajo.
Mi tarea es reconvertir planes sociales en trabajo, creo que el debate sobre la AUH, sobre el ingreso universal de base, es un debate importante que se dará en los próximos años en América latina. Nosotros, mientras tanto, estamos generando políticas que tengan que ver con lo laboral y además creo que ese salario universal debe estar asociado sí o sí a una contraprestación laboral.

¿Qué ida y vuelta tiene con el sector privado?
—Yo hablo mucho con las cámaras empresariales y con las empresas. Objetivamente, lo ven bien y claramente es un mecanismo para fortalecer el esfuerzo de incluir en el mundo del trabajo, no solo al sector informal sino también a muchos jóvenes. Tenemos 1,5 millones de jóvenes que no estudian ni trabajan en Argentina, es el sector que la tiene más difícil para entrar al mundo del trabajo. Hay buenas perspectivas sobre cómo articular con el sector privado. Hoy lo que nosotros generamos es el monotributo social, la persona si trabaja más de 4 horas, puede facturar. Viene bien encaminado, debemos generar más actividad en el mundo del trabajo y de hecho en la práctica se ven más changas, más actividades económicas en este esquema, de un ingreso de base y que las personas contraprestan. A mí me parece que va a crecer mucho en el próximo tiempo.

—¿Qué tienen pensado para la elaboración y distribución de alimentos de la agricultura familiar?
—Estamos trabajando en varias líneas, siempre relacionadas a la agricultura familiar. Una importante para nosotros tiene que ver con el tema de la leche. El INTA creó una máquina que ensacheta la leche, se pasteuriza y se vende a menos de 40 pesos el litro. Hoy hay 13 unidades productivas que las financiamos, son 1.500 litros de leche por día y vamos a llegar a 20.000 litros, vamos a dar un salto. Este es un esquema en donde no solo fortalecemos a los pequeños productores, vinculamos al productor con el consumidor de manera directa, bajamos el precio y además resolvemos el problema sanitario.
Lo mismo estamos haciendo con el pan, apuntamos a tener 400 pequeños mercados centrales, ámbitos en los cuáles el productor pueda vender directo al consumidor. Acá hay que fortalecer la economía social y la agricultura familiar, el sistema de crédito no bancario va en esa dirección y una de las tareas claves es que el productor le venda directamente al consumidor.
En Argentina no puede haber hambre, tiene que haber buena nutrición y en la agricultura familiar hay mucha producción de calidad agroecológica.

—¿Qué le preocupa de lo que puede dejar la pandemia en relación con la recuperación económica?
—Nosotros tuvimos el primer trimestre del año un 34% de pobreza, venía bajando la pobreza previa a la pandemia en relación a los niveles del gobierno anterior. El segundo trimestre fue al 47%, y tuvo que ver con los meses de abril, mayo y junio, de mayor cierre de la actividad económica, cayó 19 puntos la economía. El tercer trimestre, la UCA midió 44% y mide también que hemos tenido 10% de indigencia, que si no hubiera estado la tarjeta Alimentar, el IFE y otros programas sociales, hubiera llegado al 27,9%. En ese esquema, está claro que el desafío está en reconstruir por el lado del trabajo. Es muy difícil hacer proyecciones hoy, pero sin duda la salida de la pobreza va por el lado del trabajo.

—Si la economía no se recupera del todo ¿está descartado volver a un esquema más agresivo de ayuda social?
—Si hay un rebrote y si la situación sanitaria se complica, vamos a tomar medidas sociales excepcionales, que vamos a evaluar en ese momento.

—¿Cómo ve la economía de acá para adelante?
—Yo creo que primero se recupera la economía informal y después la formal. Es evidente que hay más actividad económica, sobre todo en la construcción y el textil. Hay un problema serio con el costo de los alimentos, pero en términos de changas hay más movimiento. Vamos a tener un mejor año que 2020, sin duda. Tenemos que ver cómo evoluciona la cuestión sanitaria.

Más notas de

Ariel Maciel

Afirman que en 2021 habrá amesetamiento de los precios de la construcción

Afirman que en 2021 habrá amesetamiento de los precios de la construcción

Los costos de la construcción crecieron 43,9% en marzo

Los costos de los materiales volaro, mientras la mano de obra se mantiene estancada

Por encima de los mayoristas, denuncian que precios de insumos generan "desestabilización"

Pymes denuncian "desestabilización" por fuertes aumentos en insumos

La recuperación de la industria se frenó en febrero, pero mejora en marzo

Los industriales esperan tener un año con recuperación de la actividad fabril

Se recalienta la interna de la UIA y la sucesión definirá un perfil opositor o dialoguista

Se recalienta la interna de la UIA y la sucesión define perfil

El sector madedero pide financiamiento para reactivar el consumo

El sector madedero pide financiamiento para reactivar el consumo

La UIA le reclamó a Kulfas desactivar la ley antidespido y bajar la presión tributaria

Kulfas dialogó con los industriales durante una hora y media

FMI: "Positiva" reunión de Guzmán y su par alemán, con la renegociación de fondo

FMI: "Positiva" reunión de Guzmán y su par alemán, con la renegociación de fondo

Preocupa al Gobierno una posible escalada de la tensión con la UIA

Preocupa al Gobierno una posible escalada de la tensión con la UIA

"Los industriales están generando empleo porque están ganando plata"

"Los industriales están generando empleo porque están ganando plata"