Tras la brutal caída de la actividad económica durante marzo-abril, con récord histórico incluido, hoy el Indec publicará el dato de mayo del Emae, que dará cuenta de un rebote parcial en la producción, de la mano del relajamiento de la cuarentena que se encaró en aquel mes. Además, se publicará la Canasta Básica Alimentaria (CBA) de junio, para la cual se espera un incremento relativamente moderado, tras una suba de la categoría Alimentos y Bebidas de “apenas” 1%. Ese informe incluirá también la actualización de la Canasta Básica Total (CBT), que mide la línea de pobreza.

En abril, la actividad económica sufrió un desplome inédito de 17,5% respecto a marzo. Pero esa contracción libre de estacionalidad se montó sobre una de 10,2%, en marzo, respecto a febrero. Es decir, en sólo dos meses se acumuló una caída libre de 29,4% en el producto. Casi un tercio del PBI menos en apenas un bimestre, de la mano del efecto de la pandemia y las medidas para intentar evitar un pico de contagios: la cuarentena, que encontró su versión más dura en los últimos 11 días de marzo y en la totalidad de abril.

Para mayo, las consultoras prevén un rebote que podría llegar a acercarse al 9% mensual, según la medición del Índice General de Actividad (IGA), de Orlando Ferreres y Asociados, y según las proyecciones publicadas por Eco Go. En cambio, desde la Fundación Germán Abdala (FGA) observaron un repunte de apenas 0,9% respecto a abril.

Por lo pronto, los indicadores del mes dan cuenta de un buen desempeño relativo, tras la brutal caída de abril: la producción industrial mostró una mejora de 9% contra los niveles de abril, según el Índice de Producción Industrial (IPI) manufacturero; la construcción, por su parte, protagonizó un rebote de 99,9% respecto a la fortísima caída de marzo-abril. En ambos casos, la producción sigue muy por debajo de los niveles previos pero la dinámica es de recuperación.

Por el lado de la oferta, el alivio efectivamente llegó en mayo gracias a las menores restricciones a la movilidad. Pero el consumo acompañó a una velocidad muy menor. De hecho, el 67,5% de las industrias que ya estaban funcionando parcial o totalmente en mayo, señaló tener una disminución alta o media de la demanda interna de sus productos, según una encuesta publicada por el Indec, como consecuencia exclusiva del aislamiento obligatorio.